Gyotaku el arte japonés de impresión de peces que conquista el mundo

Gyotaku el arte japonés de impresión de peces que conquista el mundo

Lo que empezó como una forma sencilla de registrar capturas en la pesca, ya sea para venderlas o para dejar constancia de algún récord, se ha transformado en una práctica artística muy valorada a nivel global: el arte de la impresión de peces, conocido en Japón como gyotaku.

Este arte, tan representativo de la cultura japonesa como una geisha o un samurái, refleja el profundo respeto del país por el pescado y la meticulosidad con la que abordan sus tradiciones. La disciplina y la atención al detalle forman parte esencial de la esencia gyotaku.

Sus raíces se sitúan en el siglo XIX, cuando los pescadores cubrían los peces con tinta sumi para luego presionarlos sobre papel washi, consiguiendo una impresión realista del animal. Aquellos primeros artistas, con gran dedicación, fueron perfeccionando esta técnica, pasando gradualmente de imágenes en blanco y negro a impresionantes obras en color.

  1. Técnicas y procesos principales
  2. Cómo ha evolucionado esta expresión artística
  3. El impacto del gyotaku en Europa, con foco en Italia
  4. El auge del gyotaku en Estados Unidos

Técnicas y procesos principales

Son dos las formas principales de crear impresiones mediante gyotaku. La primera, llamada técnica directa, incluye limpiar y secar el pez, aplicar tinta o pintura y luego presionar el papel washi sobre él. El resultado es una imagen invertida del pez.

Por otro lado, el método indirecto utiliza papel o tela que se coloca sobre el pez y se fija con pasta de arroz en una tabla. Esta técnica permite conseguir una impresión en la orientación correcta. En ambos casos, el pez puede ser consumido después de realizar la impresión y, como ningún pigmento se adhiere al ojo, este debe ser pintado a mano posteriormente.

Además, el arte ha ido incorporando innovaciones que destacan la iridiscencia de las escamas y las variaciones en la piel según las etapas de la vida del pez, todo ello reflejado mediante técnicas de coloreado más sofisticadas.

Cómo ha evolucionado esta expresión artística

Según contó a Japan Times Keisuke Matsunaga, nieto de un reconocido maestro de gyotaku, la aplicación de pigmentos es una carrera contra el reloj: debe realizarse en unos 30 minutos antes de que la humedad del pez empiece a dañarlo. Además, el único elemento que siempre se añade después es el ojo, ya que cualquier retoque posterior se aparta de la esencia del arte original y lo acerca más a la pintura.

Con el paso de los años, este arte ha traspasado las fronteras de Japón, extendiéndose a países como Australia, Italia, Estados Unidos, Hawái y Brasil, entre otros, ganando adeptos y escuelas que desarrollan nuevas técnicas y estilos.

El impacto del gyotaku en Europa, con foco en Italia

En la costa de Liguria, Italia, Elena Di Capita ha sido clave para la expansión del gyotaku en Europa. Reconocida como "la artista que lo trajo a Italia", según declara a GNN, Di Capita trabaja principalmente con bancos de anchoas, una especie esencial de su región natal.

Su enfoque se aparta del estilo clásico para mezclar diferentes ecosistemas marinos y crear composiciones amplias y dinámicas. Su labor incluye incluir peces capturados accidentalmente, las llamadas capturas accesorias, dándoles un nuevo significado mediante geografías metafóricas y rendir homenaje a estos animales que "murieron sin motivo".

Sobre su obra, comenta al Times: “Mi trabajo con ellos consiste en darles dignidad. Es una forma de celebrar la vida”.

El auge del gyotaku en Estados Unidos

En Estados Unidos, el gyotaku se ha popularizado especialmente en espacios educativos y acuarios. En su versión más sencilla, resulta una actividad ideal para que los niños experimenten y puedan crear sus propias impresiones con peces, disfrutando y aprendiendo de esta arte ancestral.

Así, desde talleres escolares hasta exhibiciones, el gyotaku sigue conquistando nuevos públicos y demostrando que un oficio tradicional puede adaptarse y expandirse por todo el mundo.