Mensajes oficiales de León XIV durante su visita a España

El Papa, ovacionado en el hemiciclo del Congreso

 

El Papa León XIV cerró este viernes 12 de junio su visita apostólica a España, que incluyó paradas en Madrid, Cataluña y Canarias. Desde su llegada el 6 de junio, ha transmitido numerosos mensajes dirigidos a la sociedad española, a Europa y al mundo, destacando la necesidad de respetar la dignidad de cada persona y situarla en el centro de todas las prioridades.

Robert Prevost, durante esta gira, también denunció la polarización social, promovió la unidad, apeló a la paz y a la acogida de migrantes, criticando a la vez el aborto y la eutanasia, además de calificar los abusos en la Iglesia como una "plaga".

  1. Intervenciones en Madrid
  2. Mensaje a jóvenes y actos cívicos
  3. Visita a Cataluña y exhortaciones
  4. Trayecto por Canarias y llamados a la acción

Intervenciones en Madrid

En un momento histórico para la Iglesia, el Papa visitó el Congreso de los Diputados en Madrid, donde convocó a un diálogo real y criticó la "descalificación permanente" entre las fuerzas políticas. Reclamó establecer "límites para el poder" y brindó el discurso que obtuvo la ovación más extensa en la historia parlamentaria.

Asimismo, solicitó a los legisladores evitar un lenguaje hostil, recordando que "la firmeza no implica desprecio; la discrepancia no conlleva humillación". Sin mezclar el plano jurídico con el moral, pidió una "justa delimitación del poder público" y sostuvo que los "límites morales" deben acompañar la autoridad. También enfatizó que proteger la vida humana debe ser un objetivo universal y no exclusivo de intereses confesionales, reprimiendo el aborto y la eutanasia y defendiendo la acogida a migrantes.

En una recepción en el Palacio Real, León XIV insistió en la reconciliación y cooperación entre diversas fuerzas sociales y religiosas de España, afirmando que su visita busca "confirmar, alentar e inspirar" esta fidelidad al Evangelio y al diálogo.

Mensaje a jóvenes y actos cívicos

Durante la celebración del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles, Robert Prevost invitó a transformar la religiosidad española en una escuela activa de fe y compromiso con el bien común. En la Vigilia con jóvenes ese mismo día, los animó a ser agentes de cambio histórico a través del amor.

En el evento 'Tejes Redes', que reunió a representantes culturales y civiles, resaltó la influencia de la fe cristiana en Europa y retomó el famoso llamado de San Juan Pablo II junto a Benedicto XVI y Francisco: "No temáis, abrid las puertas a Cristo", resaltando que Jesucristo no quita nada sino que lo ofrece todo.

El lunes por la tarde, en el Santiago Bernabéu, mostró su entusiasmo por la respuesta madrileña y celebró que la Iglesia en Madrid registrara un "golazo para siempre", incluyendo un encuentro especial con el artista Bad Bunny.

En la visita a Cáritas Madrid, en el barrio de Lucero, hizo un llamado a mirar de frente a quienes sufren, expresándose "como un madrileño más".

Antes de su llegada en España, durante el vuelo, León XIV lanzó un llamado al respeto de cada ser humano, en una breve intervención con periodistas en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

Sobre los abusos sexuales en la Iglesia, los calificó de "plaga" y se reunió con obispos españoles para abordar la situación con medidas basadas en "escucha", "verdad", "justicia" y "reparación" para las víctimas de quienes debían protegerlas, incluso miembros del clero.

En la catedral de la Almudena, durante una oración dedicada a la Virgen, pidió tirar muros que separan y fomentar la construcción de algo "nuevo y hermoso". Antes de partir hacia Barcelona, en Ifema defendió la "levadura de la gratuidad frente a la lógica del lucro".

Visita a Cataluña y exhortaciones

La segunda etapa del viaje estuvo marcada por un debate sobre el uso del catalán, lengua que el Pontífice empleó en sus discursos y en algunas expresiones espontáneas dirigidas a los fieles. Durante la homilía en la Catedral de Barcelona, instó a catalanes y barceloneses a ser "constructores de unidad" en un contexto global fragmentado por guerras y conflictos.

En la Vigilia de oración en el Estadi Olímpic, pidió que Cataluña sea un lugar de acogida donde se respete la dignidad de cada persona y se combata la violencia contra las mujeres, reforzando la protección de la salud mental.

Su visita a la prisión de Brians 1, la primera papal a un centro penitenciario en España, transmitió un mensaje de esperanza y confianza, recordando que "los errores de la vida no definen la identidad de las personas" y que el pasado no determina el futuro.

En la Abadía de Montserrat pidió abandonar criticas, calumnias y juicios rápidos, destacando la importancia de cultivar el amor en todos los ámbitos sociales, incluidos debates políticos y redes sociales. En la iglesia de Sant Agustí elogió la labor caritativa diocesana y llamó a no aceptar la soledad y el abandono como normales.

Durante la misa en la Sagrada Família, señaló que la ciudad y Cataluña se unen en ese templo como símbolo de unidad y concordia, rechazando la guerra, el aborto, el abandono y la indiferencia hacia quienes sufren.

Trayecto por Canarias y llamados a la acción

En Gran Canaria, cumplió un viaje esperado que su predecesor Francisco no pudo realizar. Desde el muelle de Arguineguín hizo un llamado a Europa para un "examen de conciencia", subrayando que "la dignidad no tiene pasaporte" y que la muerte de migrantes no debe volverse costumbre.

Elogió a los canarios como un pueblo sin fronteras, que despide con lágrimas a quienes parten y recibe con brazos abiertos a los que llegan. En la Catedral de Santa Ana y más tarde en el Estadio de Gran Canaria, recordó a los migrantes que perdieron la vida en el mar y pidió mantener vivos los valores de humanidad, misericordia y compasión.

En Tenerife, en el centro de acogida de Las Raíces, se reunió con migrantes y exigió un mundo abierto sin muros. Desde la plaza del Cristo de La Laguna, instó a las mafias que trafican personas a detener esas prácticas y a buscar la conversión.

Cerró su último día con una misa ante más de 35.000 fieles en Tenerife, lanzando el mensaje "¡Abran a todos este mar de amor!". Su regreso a Roma tuvo una alteración, ya que debió volar en el Falcon del Ejército del Aire, utilizado por el Rey para despedirlo, debido a un fallo técnico en el vuelo inicial.