La Virgen de la Almudena y el Cristo de Medinaceli procesionan en el Santiago Bernabéu
Este lunes, la Virgen de la Almudena y el Cristo de Medinaceli han procesionado en el campo del Santiago Bernabéu, en un evento que reunió a aproximadamente 80.000 personas con motivo de la visita del Papa León XIV a Madrid.
El Papa participó en esta celebración organizada por la Iglesia diocesana de Madrid y las diócesis de Alcalá de Henares y Getafe. En ella estuvieron representadas parroquias, movimientos, vida consagrada, sacerdotes y agentes pastorales.
La procesión en el Bernabéu
En torno a las 18:30 horas, las imágenes de la Virgen de la Almudena y del Cristo de Medinaceli iniciaron su recorrido desde laterales opuestos del campo del Real Madrid. La presentadora Patricia Pardo calificó este momento como uno de los más emotivos de la jornada, que fue recibido con una gran ovación por parte del público presente.
Tras unas primeras fases, los costaleros comenzaron el paso después de la intervención del Papa, que tuvo lugar en la Catedral de la Almudena. Este acto también pudo seguirse en directo en las pantallas instaladas dentro del Santiago Bernabéu.
Participación del papa León XIV
Antes, miles de asistentes disfrutaron de la actuación del cantante Íñigo Quintero, quien interpretó su tema 'Si no estás' al piano, acompañado por las palmas del público. Luego, la Virgen de la Almudena y el Señor de Madrid se encontraron en el centro del estadio y continuaron hasta situarse a ambos lados del escenario principal, donde esperaron la llegada del pontífice.
Asistencia y distribución del público
El evento congregó a más de 24.000 fieles de parroquias, más de 7.000 miembros de asociaciones, hermandades y movimientos, alrededor de 7.000 personas de comunidades educativas y cerca de 4.000 representantes de la vida consagrada y del clero, junto a obispos, autoridades y miembros del Real Madrid. Según los organizadores, esta cifra refleja la riqueza y variedad de la Iglesia en Madrid.
El césped del estadio fue dividido en hexágonos destinados a distintos sectores de la Iglesia, como coordinadores de consejos pastorales, sacerdotes, vida consagrada y jóvenes. Un área en forma de trapecio albergó a unas 800 personas representando delegaciones de migrantes, pastoral social y Cáritas. En el escenario central, el Papa estuvo rodeado por un centenar de representantes de distintas realidades eclesiales de Madrid.