Piloto sin brazos alcanza 110 mph conduciendo con los pies hacia Le Mans
Un piloto sin brazos en la pista
Callum Smith, un joven de 23 años nacido sin brazos, está revolucionando el mundo del automovilismo al pilotar un coche de carreras con sus pies. Ya ha alcanzado velocidades superiores a 110 millas por hora en circuito, algo que asombra aún más al conocer su historia.
Recientemente, Smith firmó su primer contrato con Team BRIT, un equipo único compuesto exclusivamente por pilotos con discapacidad que compiten en eventos oficiales. Ahora, su gran objetivo es participar en una de las pruebas más prestigiosas del motorsport: las 24 Horas de Le Mans.
El desafío de conducir con los pies
“Mis pies son como mis manos—escribo con el pie derecho, juego al Xbox con los pies, con juegos como FIFA y Call of Duty”, comenta Smith. Añade que también toca la guitarra con sus pies y come solo utilizando un cuchillo y tenedor normales.
Desde pequeño sintió pasión por las carreras, influenciado por su abuelo Michael, con quien veía competiciones de motos desde que tenía solo dos años. Su sueño comenzó a tomar forma cuando envió un correo a Team BRIT expresando su deseo de competir. “La carrera empezó con un email a Team BRIT expresando mi interés en correr y dije que si ellos querían hacer realidad mis sueños, estaría eternamente agradecido”, recuerda Callum. Tras pasar pruebas con instructores y realizar un test de frenada, su camino en las carreras comenzó formalmente.
En julio de 2025 realizó su primer día de pista en Donington Park, circuito anfitrión del Campeonato Mundial de Superbikes, alcanzando los 90 mph. Cuatro meses después, rodó a 100 mph en Silverstone, famoso trazado de Fórmula 1, conduciendo su propio Audi A3.
Actualmente trabaja para obtener la licencia de piloto y entrena con el BMW Serie 1 modificado de Team BRIT en Donington Park. El coche cuenta con un sistema adaptado que le permite manejar el volante con un plato plano que mueve con el pie izquierdo, mientras que el pie derecho controla acelerador y freno.
Smith explica: “Sobre el acelerador tengo un interruptor para los intermitentes, el claxon, las luces y los limpiaparabrisas.” Aunque estas modificaciones le ayudan, reconoce que el reto no es sencillo.
“Es difícil, requiere mucha coordinación entre los ojos y los pies. Lo que más me sorprendió es lo pesado que se siente el volante de un coche de carreras, todo es más duro”, indica. A pesar de ello, está entusiasmado y con muchas ganas de conseguirlo. “Voy a ser la primera persona en competir sin brazos, la primera de la historia.”