Egipto rompe su maldición en los penaltis y Colombia completa los octavos del Mundial

Fed. Col. Fútbol
Los faraones eliminaron a Australia desde los once metros tras el 1-1, mientras que Colombia superó a Ghana con un gol de Jhon Arias y se medirá a Suiza

El Mundial 2026 cerró una intensa jornada de eliminatorias con dos historias muy diferentes, pero con el mismo premio: seguir con vida entre las mejores selecciones del torneo. Egipto firmó una clasificación histórica al superar a Australia en la tanda de penaltis, después de un partido largo, físico y equilibrado que terminó 1-1 tras la prórroga. Horas más tarde, Colombia resolvió con oficio su compromiso ante Ghana por 1-0 y completó el cuadro de octavos de final.

La noche tuvo primero sabor africano en Dallas, donde Egipto dejó atrás una relación tormentosa con los penaltis. El conjunto de los faraones, que se había adelantado en el marcador con un tanto de Emam Ashour en el minuto 13, tuvo que resistir el empuje de una Australia más dominante durante muchos tramos del encuentro. Los oceánicos igualaron en la segunda mitad gracias a un gol en propia puerta de Mohamed Hany, en una acción que premió su insistencia por las bandas y su mayor presencia en campo rival.

El empate llevó el partido a una fase de desgaste, con más tensión que claridad. Australia buscó la portería egipcia con centros laterales y remates desde fuera del área, mientras Egipto trató de protegerse, esperar su momento y confiar en la jerarquía de Mohamed Salah. Ni el tramo final ni la prórroga alteraron el marcador, aunque ambos equipos dejaron la sensación de estar más cerca del agotamiento que de una inspiración definitiva.

La eliminatoria se decidió desde los once metros. Ahí Egipto fue más sereno, más preciso y más fuerte mentalmente. Australia falló dos lanzamientos, por medio de Harry Souttar y Lucas Herrington, y los faraones no desaprovecharon la oportunidad. Mahmoud Saber, Rami Rabia, Mohamed Salah y Hossan Abdelmaguid transformaron sus penaltis para sellar el 2-4 definitivo en la tanda y dar a Egipto una clasificación de enorme valor simbólico y deportivo.

Con ese triunfo, Egipto se metió por segunda vez en su historia en los octavos de final de un Mundial y logró además su primera victoria en una eliminatoria mundialista. Su próximo reto será de máxima exigencia: Argentina, vigente potencia competitiva y una de las grandes candidatas del campeonato.

Después llegó el turno de Colombia, que necesitó menos épica, pero también una alta dosis de madurez. La selección cafetera venció a Ghana por 1-0 en Kansas City gracias a un gol de Jhon Arias en el primer cuarto de hora. El tanto llegó tras un inicio accidentado, marcado por lesiones tempranas, pero también por una Colombia más asentada y con mayor capacidad para interpretar el partido.

La entrada de Luis Suárez, obligado a sustituir a Jhon Córdoba, resultó decisiva en el arranque. Su energía y su centro en la acción del gol permitieron a Colombia tomar ventaja pronto y manejar el encuentro desde una posición de mayor comodidad. Ghana, pese a tener vida durante muchos minutos por lo corto del marcador, apenas encontró caminos reales hacia la portería rival.

Colombia no ofreció su versión más brillante, pero sí una actuación seria. Le faltó acierto para sentenciar antes, especialmente en ocasiones de Luis Díaz, Gustavo Puerta y Dávinson Sánchez, y llegó incluso a ver cómo un gol era anulado por fuera de juego. Aun así, el equipo de Néstor Lorenzo sostuvo el control emocional del partido y apenas concedió opciones claras a una Ghana apagada, que se despidió del torneo sin lograr inquietar de verdad.

La sustitución de James Rodríguez al descanso reflejó que Colombia buscaba más ritmo y frescura. Juan Fernando Quintero aportó pausa y criterio en la segunda mitad, ayudando a los cafeteros a superar la presión final de Ghana y a cerrar una clasificación que alimenta la ilusión de todo un país.

Con Egipto y Colombia en la siguiente ronda, el Mundial entra ya en una fase de máxima tensión. Los faraones se medirán a Argentina y Colombia tendrá enfrente a Suiza, en dos duelos que pondrán a prueba hasta dónde pueden llegar dos selecciones que, por caminos distintos, demostraron personalidad, resistencia y oficio para seguir soñando.