España crece a costa de Bélgica en el segundo ensayo en Tenerife
La selección firmó su mejor partido de preparación aún sin las WNBA a menos de dos semanas del debut en el Mundial
La selección femenina española de baloncesto firmó una victoria contundente por 95-67 frente a Bélgica, en el cierre del torneo triangular celebrado desde el viernes en el Pabellón Santiago Martín de La Laguna, Tenerife. Este partido supone un importante avance en su preparación de cara al Mundial que tendrá lugar en Alemania.
El equipo dirigido por Miguel Méndez aprovechó este parón en Canarias para continuar afinando su juego antes de trasladarse a Zaragoza. Poco a poco, más jugadoras van encontrando el ritmo necesario, mientras se espera la llegada de las internacionales de la WNBA Raquel Carrera, Awa Fam, Alicia Flórez, María Conde y Megan Gustafson. Por su parte, las belgas, que también acusaron diversas ausencias, quedaron rápidamente fuera de combate.
Desde el inicio, la selección española respondió a la expectación generada por este segundo test en tres días ante la campeona de Europa. El partido mostró la mejor versión del conjunto nacional en esta fase preparatoria, con una defensa intensa que marcó un ritmo acelerado en ataque. España apretó defensivamente y limitó a Bélgica a 16 puntos en el primer cuarto, controlando además el rebote pese a importantes bajas.
- Dominio español desde el principio
- Resistencia belga y continuidad española
- Control y goleo en el parcial final
- Mirando al Mundial de Alemania
Dominio español desde el principio
El conjunto anfitrión supo neutralizar bien a Emma Meesseman, la MVP del último Eurobasket, aunque ella logró encontrar puntos en el segundo cuarto. Con un arranque sólido liderado por Helena Pueyo e Iyana Martín, la presión sobre la base belga fue clave para que España dominara el marcador, llegando a un claro 28-18 al inicio del segundo periodo.
Las jugadoras dirigidas por Méndez ofrecieron una imagen concentrada, manteniendo a Bélgica a raya gracias a una defensa muy trabajada y un acierto notable en ataque. Todo ello, a pesar de que las bajas condicionaban el plantel.
Resistencia belga y continuidad española
Sin embargo, las belgas no se dejaron intimidar y respondieron con fuerza gracias a Nastja Claessens y Alicia Courthiau. Meesseman, por su parte, dio un paso adelante para mantener a su equipo en la lucha. España, en cambio, sumó también aportaciones importantes de Maite Cazorla e Irati Etxarri. Aunque el ritmo y control bajaron un poco rumbo al descanso, con un marcador más ajustado (45-42), el equipo nacional mantuvo su dominio.
Tras el tiempo fuera, la reanudación volvió a mostrar el buen juego español. La actuación de Cazorla, junto con la energía de Elena Buenavida disfrutando del partido en casa, fue fundamental para mantener la ventaja.
Control y goleo en el parcial final
La jugadora canaria, una de las que estaba con menos ritmo, como María Araújo, que dominó el juego bajo los aros, ayudó a romper el partido antes del último cuarto con un 76-58 en el marcador. A pesar de que Araújo terminó el encuentro con molestias por un golpe en el codo, el dominio español era evidente. Bélgica, mermada por las bajas de Antonia Delaere, Kyara Linskens y Julie Allemand, decidió reservar a más jugadoras que en principio iban a ser titulares. España completó un partido casi perfecto en defensa, captura de rebotes y acierto en ataque, impidiendo que Meesseman pudiera brillar nuevamente.
Mirando al Mundial de Alemania
Después de haber perdido las dos últimas finales europeas frente a Bélgica, la selección española consiguió tomarse una pequeña revancha en este triangular y demostrar un crecimiento significativo en su juego pensando en el Mundial. El siguiente paso será el torneo que se jugará en el Palacio de los Deportes Príncipe Felipe de Zaragoza, donde España se enfrentará a Mali y China los días 29 y 30 de agosto.
Tras esta serie de amistosos, el equipo volará a Berlín para debutar en la cita mundialista el 4 de septiembre contra la selección anfitriona, Alemania, reafirmando la ilusión y las ganas depositadas en la preparación que ha tenido lugar en estas semanas.