Francia elimina a Bono y avanza a semifinales del Mundial de fútbol

Sustitución de Kylian Mbappé | Francia - Marruecos | Mundial 2026

Durante buena parte del encuentro, hubo un protagonista claro: Bono. El portero marroquí hizo de su portería una verdadera fortaleza, detuvo un penalti a Mbappé, realizó paradas espectaculares y estuvo a un disparo del larguero. Francia parecía chocar una y otra vez contra un muro infranqueable.

Sin embargo, incluso las barreras más firmes acaban por ceder tras recibir demasiados ataques. Mbappé encontró el hueco que nadie había detectado y Dembélé lo aprovechó para marcar la diferencia, clasificando a la selección francesa de Didier Deschamps para unas nuevas semifinales del Mundial (2-0). Es la tercera vez consecutiva que Francia llega tan lejos, dominando el torneo como si fuera su terreno natural.

Marruecos aspiraba a repetir la hazaña lograda en Catar y eliminar a otro gigante, pero esta vez la historia fue distinta. Los Leones del Atlas aguantaron gracias a un Bono sensacional, que fue sin duda el mejor en el campo en Boston. Sin embargo, nunca lograron imponerse al dominio de Francia.

  1. Bono sostiene a Marruecos desde los once metros
  2. Mbappé encuentra el camino
  3. Dembélé sentencia otra exhibición francesa

Bono sostiene a Marruecos desde los once metros

Francia salió con todo para resolver la eliminatoria pronto. Mbappé avisó apenas en el minuto 4 con un disparo fuerte desde fuera del área, pero Bono respondió con una parada que sería la primera de muchas durante el partido. Upamecano también intentó sorprender al guardameta marroquí, mientras Dembélé intensificaba la presión en el área contraria. Por su parte, Marruecos apenas podía crear oportunidades con Brahim Díaz y Hakimi.

La constante presión francesa dio frutos rápidamente: Mazraoui cometió falta sobre Mbappé tras una recuperación en campo rival, lo que originó un penalti a favor de Francia. Mbappé se encargó de lanzar, aunque Bono se alargó en el último instante, adivinó la intención del delantero y detuvo con éxito el penalti, dando esperanzas a Marruecos para seguir en el partido.

Esta parada no fue cualquier parada: confirmaba a Bono como un especialista, convirtiéndose en el portero con más penaltis atajados en la historia de los Mundiales desde 1966, incluyendo tandas de penaltis.

Aunque el penalti fallado no frenó la ofensiva francesa. Doué forzó otra gran intervención de Bono, Dembélé rozó el gol en varias ocasiones y Digne pegó un disparo al larguero poco antes del descanso. El resultado era un empate que parecía casi milagroso para los africanos.

Mbappé encuentra el camino

El segundo tiempo no cambió mucho la dinámica. Marruecos intentó ganar terreno, pero seguía sin poder controlar el dominio francés. Brahim Díaz desperdició una oportunidad clara y Bono se mantuvo firme para detener dos disparos consecutivos de Doué.

Finalmente, la insistencia tuvo recompensa. En el minuto 59, Mbappé, algo escorado a la izquierda, encontró un pequeño espacio para disparar con un efecto imposible para Bono. Tras un penalti fallado y una noche de esfuerzo contra un muro, Mbappé logró abrir la lata con su octavo gol en el campeonato, alcanzando a Messi en la cima de la clasificación de máximos goleadores.

Este gol obligó a Marruecos a dejar su posición defensiva. Mohamed Ouahbi realizó cambios en busca de reacción, pero la situación se volvió aún más favorable para Francia.

Dembélé sentencia otra exhibición francesa

Con más espacio en el campo, Francia demostró su eficacia. Siete minutos después del 1-0, Mbappé lideró una veloz transición que desordenó completamente la defensa marroquí. Dembélé aprovechó el hueco para superar a Bono con un disparo certero, dejando prácticamente sellado el pase a semifinales.

A partir de ese momento, el encuentro perdió emoción, y Mbappé se retiró del campo tranquilo tras un pequeño susto físico que no pasó a mayores.

Marruecos continuó buscando un gol que nunca llegó. El Aynaoui estuvo cerca con un cabezazo que rozó el larguero y Maignan respondió con seguridad en las pocas ocasiones que fue exigido.

Aunque el marcador no refleje la gran actuación de Bono, sin sus intervenciones Francia habría consumado una goleada mucho antes. El equipo de Deschamps dominó el partido de principio a fin, encontró la paciencia para derribar la fuerte defensa marroquí y mantiene vivo el sueño de ganar un Mundial más. Francia vuelve a estar entre las cuatro mejores selecciones del mundo.