La Selección llega al Palacio de la Zarzuela
Tras conseguir la victoria en la Copa del Mundo despues de un encuentro lleno de controversia y tensión ante Argentina, la Selección Española ha regresado a su país como campeona. El triunfo, que se decidió en la prórroga con el tanto marcado por Ferran Torres, marcó el comienzo de una jornada para la historia, que incluyó desde una recepción oficial en la Casa Real hasta una parada en La Moncloa y una gran celebración en las calles de Madrid. El momento más significativo, sin embargo, fue la primera cita oficial: el encuentro entre los vencedores y la Familia Real en el Palacio de la Zarzuela.
Felipe VI, junto con la reina Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, siguieron el partido desde dos palcos diferentes del MetLife Stadium en Nueva Jersey.
Este lunes se produjo ese esperado reencuentro en Zarzuela, que aunque fue institucional, estuvo cargado de emoción. Aunque el plan inicial marcaba la llegada de la Selección sobre las 17:30 horas, el autobús aterrizó apenas doce minutos antes de las seis de la tarde, generando cierta expectación.
La celebración en el Palacio de la Zarzuela
El recibimiento en el Palacio de la Zarzuela fue el primer acto oficial tras la histórica victoria mundialista. Los jugadores, cuerpo técnico y todo el equipo alrededor de la Selección vivieron un encuentro cálido y emotivo con Felipe VI y su familia. La princesa Leonor y la infanta Sofía compartieron ese momento especial, recordando cómo vivieron el partido desde el estadio y presenciando el reconocimiento a sus compatriotas.
Este encuentro representó más que un mero acto protocolario, ya que simbolizó la unión del país con los nuevos campeones, quienes devolvieron a España el trofeo más preciado del fútbol internacional después de años de espera.
El regreso a La Moncloa y la ruta por Madrid
Tras la reunión en Zarzuela, la celebración continuó con una visita oficial a La Moncloa, donde se realizaron actos con autoridades y se expresó el orgullo nacional por el desempeño del equipo. Más tarde, la jornada desembocó en una rúa multitudinaria por las calles de Madrid, que fue una auténtica fiesta popular.
Millones de aficionados salieron a las calles para aclamar a sus héroes, quienes recorrieron la capital en un autobús descubierto, disfrutando del cariño y la admiración de la afición tras esa legendaria consecución del título mundial.