La Eurocámara impulsa negociación con 27 países para lanzar el euro digital ya

Strasbourg, France - September 13, 2019: Entrance of the Louise Weiss building, inaugurated in 1999, the official seat of the European Parliament which houses the hemicycle for plenary sessions.

El Parlamento Europeo ha aprobado dar inicio a las conversaciones con los Estados miembro para crear el euro digital, un nuevo tipo de dinero electrónico que emitiría el Banco Central Europeo (BCE). Esta iniciativa busca que la Unión Europea tenga una alternativa propia en pagos digitales y reduzca su dependencia de gigantes internacionales como Visa o Mastercard.

Con 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones, la Eurocámara autorizó que en las próximas semanas arranquen las negociaciones interinstitucionales sobre la normativa que regirá esta moneda digital. La decisión final sobre su lanzamiento quedará en manos del BCE.

Los legisladores europeos defienden que el euro digital sirva para complementar el efectivo y ampliar las opciones de pago, permitiendo su uso tanto en línea como sin conexión a internet. La propuesta incluye medidas para proteger la privacidad, asegurando que las transacciones se verifiquen sin revelar datos personales y tratando la información solo en lo estrictamente necesario.

  1. Distribución y usos del euro digital
  2. Costos y límites para usuarios y comercios
  3. Refuerzo del acceso al efectivo en la eurozona

Distribución y usos del euro digital

En la práctica, la moneda electrónica estaría disponible a través de bancos y otros proveedores de servicios financieros, incluidos aquellos en países miembros que no utilizan el euro. La mayoría de los comercios tendría la obligación de aceptarla, aunque quedarían exentos los autónomos y pequeñas empresas que no admitan pagos electrónicos.

Costos y límites para usuarios y comercios

Los servicios básicos, como abrir una cuenta, custodiar fondos y disponer de un instrumento para pagar, serían gratuitos para los ciudadanos. El Parlamento busca que los costos para los comerciantes no superen los que ya enfrentan con los medios digitales actuales.

Además, se establecerá un límite máximo de euros digitales que cada usuario podrá tener. Esto evitará que transferencias masivas pongan en riesgo la estabilidad financiera. Esta forma digital de dinero no generaría intereses ni serviría como ahorro alternativo a los depósitos bancarios.

Refuerzo del acceso al efectivo en la eurozona

Paralelamente, el Parlamento impulsará negociaciones para fortalecer el acceso y aceptación del efectivo. La normativa exigiría a los países de la eurozona garantizar su disponibilidad, evitar que los comercios rechacen pagos en efectivo y supervisar periódicamente el acceso al dinero en metálico. Esta supervisión pondrá especial atención a grupos vulnerables, como personas mayores, con bajos ingresos o sin acceso bancario.