La tasa de absentismo laboral alcanza el 5,21% en 2025 y es estructural según graduados sociales

Archivo - Un empleado público durante su jornada laboral.

El Consejo General de Graduados Sociales de España estima que la tasa de absentismo laboral será del 5,21% en 2025, evidenciando que este fenómeno ha dejado de ser algo pasajero para consolidarse como una tendencia estructural. Este aumento se atribuye principalmente al crecimiento sostenido en los procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes.

Esta conclusión se extrae del informe 'Absentismo en España: un desequilibrio entre derechos laborales y productividad', elaborado por la Fundación Justicia Social, que analiza la evolución reciente del absentismo en el país y su repercusión en la productividad, la gestión empresarial y la sostenibilidad del sistema público.

Según los datos del estudio, la proporción de bajas médicas entre los trabajadores protegidos bajo el Régimen General aumentó del 3,41% en 2019 al 5,81% en 2025, representando un incremento del 70,43%. Además, los procesos iniciados crecieron un 14,4%, alcanzando los 926.394 esa misma año, mientras que los procesos activos superaron los 1,24 millones al finalizar el ejercicio.

  1. Envejecimiento y factores clave
  2. Costes para empresas y administraciones

Envejecimiento y factores clave

La tasa media mensual de incidencia se situó en 40,89 procesos por cada mil trabajadores, cifra que refleja la intensidad y el impacto creciente del absentismo en la organización laboral.

Entre las causas destacadas, el informe señala el envejecimiento de la plantilla activa, con un aumento de 1,5 millones de afiliados en el grupo de edad entre 50 y 64 años entre 2019 y 2025, y un crecimiento del 160,35% en el segmento de mayores de 64 años. También se consideran factores normativos e institucionales, la digitalización de los trámites de bajas, la ampliación de permisos para conciliación y la saturación de la atención primaria, que presenta tiempos de espera promedio de 17,5 días.

Se añade la generalización de complementos convencionales en los procesos de incapacidad temporal, que en algunos sectores llegan a cubrir el 100% del salario desde el primer día o desde la primera baja anual.

El documento destaca que entre el 65% y 70% del absentismo estructural corresponde a tres grandes grupos de patologías: trastornos osteomusculares, enfermedades mentales y neoplasias. Las dolencias osteomusculares representan el 45,5% del total de bajas, mientras que los trastornos mentales y riesgos psicosociales alcanzan el 20,3%.

Costes para empresas y administraciones

El informe subraya que el absentismo implica costes directos e indirectos para las compañías, con un impacto especialmente relevante en las pymes, donde la ausencia simultánea de una o dos personas puede afectar la operativa diaria.

En el ámbito público, se señala que el gasto por incapacidad temporal llegó a los 16.500 millones de euros en 2024, mientras que la Seguridad Social presenta un patrimonio neto negativo de 106.138,7 millones de euros.

Se plantea que las soluciones no deben centrarse en reducir prestaciones, sino en mejorar el control, la reincorporación y las políticas de prevención. Entre las medidas recomendadas figuran los modelos de reincorporación progresiva tras ausencias prolongadas, la coordinación entre el INSS, los servicios públicos de salud, las mutuas y la prevención empresarial, así como el fortalecimiento de las políticas preventivas con un enfoque basado en la edad.

Finalmente, se concluye que el absentismo debe abordarse como un desafío técnico, integral y preventivo, evitando la confrontación entre el fraude y la restricción de derechos.