Seis ofertas bancarias para optimizar la nómina y el ahorro en la actualidad

Archivo - Una calculadora, una factura de la luz y una largadera - Alberto Ortega - Europa Press - Archivo

La pugna entre bancos por captar clientes ha dado un giro notable. Durante mucho tiempo, muchas entidades se conformaban con ofrecer bonificaciones en dinero por domiciliar la nómina como principal gancho. El mensaje era sencillo: trae tus ingresos y te recompensamos.

En la actualidad, esa manera de competir ha evolucionado. Los bancos ya no se quedan solo con la nómina; ahora quieren también captar los ahorros de sus clientes. Así lo demuestran las promociones que han ido ganando fuerza en el mercado, donde cada vez es más común que las entidades combinen dos incentivos en un único paquete: un pago en efectivo por domiciliar la nómina y un interés atractivo por el saldo mantenido en la cuenta.

Algunos ejemplos claros de esta tendencia son BBVA, Deutsche Bank, Banco Sabadell, Unicaja e incluso Bankinter y Kutxabank. Sus promociones reflejan un cambio profundo en la estrategia comercial: no basta con abonar una cantidad fija por domiciliar la nómina, sino que buscan diseñar un producto más completo que ofrezca un incentivo económico inicial y un rendimiento sobre los ahorros durante un determinado tiempo.

  1. ¿Cuánto se puede ganar?
  2. Por qué los bancos han elevado la apuesta
  3. Una oportunidad que hay que aprovechar

¿Cuánto se puede ganar?

La cuantía que un cliente puede obtener varía según la promoción, el saldo que mantenga y el cumplimiento de las condiciones establecidas. Sin embargo, las cifras suelen ser llamativas. En ciertas ocasiones, la suma de intereses y bonificaciones por domiciliar la nómina puede llegar a varios cientos de euros en el primer año, incluso alcanzando miles de euros si se aprovecha el máximo saldo remunerado.

Por ejemplo, Bankinter oferta una remuneración del 2,50% TAE hasta 100.000 euros y añade hasta 600 euros brutos adicionales por domiciliar la nómina o la pensión. Así, la cantidad total que un cliente podría recibir entre intereses y bonificaciones asciende a unos 3.100 euros brutos. Por su parte, Kutxabank ofrece un 2% TAE durante el primer año para saldos de hasta 30.000 euros y una bonificación máxima de 600 euros al ingresar la nómina y activar Bizum, lo que puede traducirse en hasta 1.300 euros brutos.

Deutsche Bank también apuesta por combinar interés y bonificación, con un 1,50% TAE en saldos hasta 150.000 euros y hasta 500 euros en efectivo si el salario o pensión domiciliados superan los 2.000 euros, logrando un total superior a 2.700 euros brutos.

Unicaja propone un paquete con distintos incentivos que suman hasta 900 euros brutos. Paga un 1,25% TAE durante el primer año para un saldo de hasta 20.000 euros, ofrece hasta 450 euros por domiciliar la nómina o pensión y devuelve el 1% de algunos recibos con un tope anual. BBVA y Banco Sabadell también han lanzado promociones similares, con bonificaciones por nómina y ventajas adicionales para clientes que concentran su operativa, alcanzando beneficios de 1.060 euros y 1.400 euros brutos respectivamente.

Como advierte Cristina Casillas, especialista del comparador financiero HelpMyCash.com, "estas ofertas pueden ser muy atractivas, pero hay que hacer números. No siempre gana más quien contrata el banco que anuncia el bono más alto, sino quien elige la promoción que mejor encaja con su nómina, sus ahorros y su forma de operar".

Por qué los bancos han elevado la apuesta

Este cambio está motivado por una competencia cada vez más intensa. “A los bancos tradicionales se han sumado neobancos, entidades extranjeras y cuentas online que remuneran el dinero sin exigir una vinculación excesiva”, señala Casillas, quien añade que “el cliente tiene más información, más alternativas y menos miedo a cambiar de banco que hace unos años”.

Durante mucho tiempo, conseguir la nómina fue el objetivo prioritario para los bancos, ya que garantizaba ingresos constantes y facilitaba una relación sólida con el cliente. Quienes domiciliaban su salario, por lo general, también traían recibos, contrataban tarjetas y usaban la cuenta como principal herramienta para sus operaciones.

No obstante, hoy en día, captar la nómina por sí sola no asegura la fidelidad del cliente. Muchos usuarios gestionan su cuenta principal en una entidad y mantienen sus ahorros en otra que ofrece mejores intereses. Otros fragmentan su dinero para aprovechar distintas promociones y cada vez más consumidores revisan periódicamente las condiciones que les brindan los bancos.

En este contexto, los bancos se han visto obligados a subir el listón. Para que los clientes concentren el dinero y la actividad en una sola entidad, es necesario ofrecer más motivos. “Estamos ante un cambio de enfoque. La nómina sigue siendo clave porque garantiza ingresos recurrentes, pero los ahorros son igual de importantes. Para el banco, captar saldo es captar relación a largo plazo. Para el cliente, en cambio, es una oportunidad para cobrar por algo que muchas veces ya estaba haciendo gratis”, explica Casillas.

Una oportunidad que hay que aprovechar

El principal beneficiado de esta guerra entre bancos es el consumidor. Quienes cuentan con una nómina estable y ahorros inmovilizados en una cuenta sin remuneración pueden lograr una suma considerable a través de bonificaciones y rentabilidad, siempre que seleccionen con cuidado y cumplan los requisitos del banco.

No obstante, no todas las promociones resultan adecuadas para todos los perfiles. Casillas advierte que “estas ofertas pueden ser muy interesantes, pero hay que mirarlas con lupa. Si exigen una nómina que no tienes, una permanencia que no quieres o condiciones que no vas a cumplir, deja de ser una buena oferta”.

La experta añade que “lo importante es no quedarse quieto por inercia. Durante años, muchos usuarios han mantenido su nómina y sus ahorros en el mismo banco sin preguntarse si podían obtener algo a cambio. Hoy, esa pasividad puede salir cara. Si una entidad paga por traer la nómina y, además, remunera los ahorros, merece la pena hacer números”.