Universidades públicas dejaron sin reservar 2.000 plazas para docentes con discapacidad en 10 años
- Incumplimiento en la reserva de plazas para personas con discapacidad
- Transparencia y falta de datos en las universidades
- Obstáculos y desafíos para el PDI con discapacidad
- Reclamaciones y recomendaciones para cambiar la realidad
Incumplimiento en la reserva de plazas para personas con discapacidad
La Universidad de Salamanca ha sacado a la luz una investigación que revela un incumplimiento sistemático en la reserva de plazas para personas con discapacidad dentro del personal docente e investigador (PDI) permanente en las universidades públicas españolas.
El estudio, dirigido por el catedrático Francisco José Plaza Martín, analiza el periodo 2016-2025 y concluye que, de las 480 oportunidades previstas para reservar plazas, apenas se corroboraron siete, una cifra calificada como anecdótica. Se calcula que aproximadamente 2.000 plazas dejaron de reservarse para personas con discapacidad en ese tiempo.
Además, el investigador advierte que la cifra podría ser aún mayor, estimando que cerca de 3.000 plazas no cumplieron con esta reserva legal solo en el PDI permanente, una situación que pone en evidencia un problema estructural.
Transparencia y falta de datos en las universidades
La investigación denuncia severas deficiencias en cuanto a la transparencia y trazabilidad de los datos. Varias universidades ni siquiera respondieron a solicitudes de información, mientras que otras afirman no contar con registros o dificultan su acceso.
Estos datos no están incluidos en estadísticas públicas como el Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU) ni en los portales de transparencia de las universidades, lo que complica verificar el cumplimiento real de la ley y mantiene oculta la situación de la discapacidad en el ámbito universitario.
Plaza Martín insiste en la necesidad de que las universidades publiquen de manera clara y regular tanto el número de plazas de PDI convocadas como las efectivamente reservadas, para evitar casos en que las plazas destinadas inicialmente a reserva no se convoquen finalmente.
Entre las pocas buenas prácticas, destaca la Universidad de Barcelona por su política garantista, además de algunas convocatorias en la UNED, la Universidad de Jaén y Zaragoza.
Obstáculos y desafíos para el PDI con discapacidad
El informe también pone de manifiesto los múltiples obstáculos que enfrentan quienes tienen discapacidad para desarrollarse en el ámbito académico. A pesar de que existe una reserva del 5 % en estudios y contratos predoctorales, esta protección no se traslada con la misma fuerza a los contratos temporales dentro de la carrera docente.
Además, pocas universidades cuentan con protocolos establecidos para adaptar los puestos de trabajo a estas personas, limitando su inclusión real y efectiva.
Reclamaciones y recomendaciones para cambiar la realidad
El CERMI exige que universidades y comunidades autónomas asuman su papel para que la reserva de plazas no sea solo una obligación formal, sino una herramienta real de igualdad. Además, reclama mejoras en los sistemas de información e integración de estos datos en estadísticas oficiales.
Se destaca la urgencia de un seguimiento riguroso y una evaluación constante que superen la fragmentación actual de responsabilidades para garantizar avances significativos.
Francisco José Plaza Martín reclama compromiso para que las universidades encarnen valores como apertura, igualdad y responsabilidad social, y para que la comunidad académica sea un ejemplo visible e integrador para las personas con discapacidad.
La presencia del profesorado con discapacidad es clave para reflejar una imagen pública auténtica y fomentar una universidad que realmente incluya y valore a todos sus integrantes.