Cerdán buscó un "pisazo" de casi un millón mientras su socio revisaba otro de 950

Archivo - El exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán comparece en la Comisión de Investigación sobre adjudicaciones públicas del Parlamento de Navarra, a 11 de febrero de 2026, en Pamplona, Navarra (España).

La empresa Servinabar llegó a abonar una señal de 9.000 euros, aunque la operación quedó frustrada por discrepancias en el contrato.

 

La Unidad Central Operativa (UCO) ha señalado que Servinabar, constructora donde los investigadores ubican a Santos Cerdán como socio, intentó adquirir un piso valorado en casi un millón de euros para el exdirigente socialista. "Han estado viendo uno de 950", comunicó el empresario Antxon Alonso, administrador de dicha empresa, a su esposa.

Así lo detalla la UCO en un informe sobre el patrimonio de Santos Cerdán que ha enviado al juez Ismael Moreno de la Audiencia Nacional, encargado del 'caso Koldo'.

Los agentes describen esta "tentativa" de compra, que se canceló "por desacuerdos en los plazos de entrega" y en el contrato de arras, a través de mensajes intercambiados en noviembre de 2021 entre Alonso y su pareja, donde comentan el elevado gasto de Cerdán y Francisca Muñoz, su esposa, quienes no mostraban "ningún tipo de discreción".

Tras afirmar que "a la Paqui la conocen todas las dependientas de El Corte Inglés", Alonso escribió a su esposa: "Encima ahora quieren un pisazo", seguido por: "Han estado viendo uno de 950. Reforma 350".

A partir de ello, la UCO reconstruye el intento de adquisición, ubicado en el centro de Madrid, incluyendo documentos de la inmobiliaria que demuestran las visitas de Cerdán y su mujer al inmueble en septiembre de 2021, así como contratos asociados a la operación.

Este intento se produjo meses después de que Cerdán asumiera la secretaría de Organización del PSOE.

La esposa de Cerdán "manifestó en varias ocasiones que le gustaba el inmueble, comentando la posibilidad de realizar reformas", resalta la unidad investigadora en el informe.

Días después, se celebró una reunión con la inmobiliaria, Santos Cerdán y Antxon Alonso, donde los dos primeros presentaron una oferta de 900.000 euros para la compra, realizando una transferencia de 9.000 euros como señal a través de Servinabar, según la UCO.

La oferta fue rechazada por los propietarios, lo que derivó en nuevas comunicaciones y finalmente un acuerdo por un importe mayor que alcanzó los 985.000 euros, tras una contraoferta de los vendedores, según consta en el informe.

La UCO aporta el borrador del contrato de compraventa, en el que "se indica que el comprador, Servinabar, estaba interesado en confirmar la compra por 985.000 euros".

El documento recogía el pago de los 9.000 euros como señal "en concepto de reserva" y establecía 180.000 euros como arras penitenciales, dejando 796.000 euros para la firma de la escritura notarial, señala la UCO.

No obstante, el gerente de la inmobiliaria y la agente encargada informaron que "la operación no se concretó por desacuerdos en los plazos de entrega y los términos del contrato de arras, siendo la parte vendedora quien desistió".

Además, la UCO detectó que, dentro del "interés" de Cerdán y su esposa por comprar una vivienda en Madrid, Antxon Alonso les envió información meses después sobre una promoción de viviendas en el centro de la ciudad.