Los ceutíes protagonizan una sentada pacífica contra la violencia y "abandono"

Numerosas personas portan claveles y banderas de España durante una manifestación ante la Delegación del Gobierno, a 28 de agosto de 2026, en Ceuta (España).

Más de cien habitantes de Ceuta se reunieron este sábado en una nueva manifestación pacífica por distintos puntos de la ciudad. El momento más destacado fue una sentada en la rotonda que une la frontera del Tarajal con la subida hacia Loma Colmenar, donde los asistentes pidieron unidad ante la situación que ha afectado a Ceuta desde la llegada masiva de migrantes el 30 de julio.

Organizada de manera espontánea a través de redes sociales y grupos de mensajería, la marcha comenzó alrededor de las 18:30 en las Murallas Reales. Desde allí, avanzaron por el Polígono Virgen de África y la carretera N-352 hasta llegar a la glorieta cercana al puesto fronterizo.

En ese punto, los participantes se sentaron sobre el asfalto en una acción simbólica para mostrar unidad y reivindicación. Después guardaron un minuto de silencio por el sufrimiento que, según ellos, sigue afectando a la ciudad desde hace un mes.

Durante la movilización se escucharon frases que ya se han repetido en semanas anteriores, como “Ceuta no se vende, se defiende”, “Ceuta unida jamás será vencida” y “Un caballa nunca se rinde”. También se lanzaron críticas al Gobierno central.

Luego, la marcha siguió hasta Loma Colmenar, donde mostraron su apoyo a los vecinos del barrio. Estos residentes han realizado varias protestas desde que se instaló un recurso provisional para migrantes en una explanada cercana.

Los vecinos expresan preocupación por los efectos que trae este centro y por la gran cantidad de personas que se concentran en la zona. Además de los migrantes dentro del recurso, al menos un centenar permanece acampado a la espera de entrar.

Entre sus inquietudes destaca la cercanía de una guardería que se abrirá el próximo septiembre, ubicada a pocos metros de este centro provisional.

Algunos participantes llevaron la protesta hasta la Delegación del Gobierno, donde pidieron la renuncia del delegado en Ceuta y reclamaron mayor compromiso del Ejecutivo central para manejar la crisis migratoria.

La marcha transcurrió sin conflictos y mantuvo un ambiente pacífico, muy distinto a los disturbios que se han registrado en otras manifestaciones de este último mes.