Esan califica de "enorme gravedad" el "acoso" a un ertzaina en la Donosti Cup

Archivo - Coches patrulla de la Ertzaintza
Coches patrulla de la Ertzaintza

El sindicato de la Ertzaintza, Esan, ha denunciado la grave situación de acoso vivida por un ertzaina que ejercía como árbitro en la Donosti Cup. Este incidente, según la organización, representa un serio atentado que fomenta un ambiente de odio y persecución incompatible con una sociedad democrática. Por ello, han solicitado una condena contundente tanto de las instituciones como del ámbito deportivo, junto con la correspondiente depuración de responsabilidades.

En su comunicado, Esan condenó con total firmeza los graves acontecimientos acaecidos durante un partido de la competición, en el que un ertzaina tuvo que abandonar el campo escoltado tras ser objeto de insultos, señalamiento y acoso por parte de jugadores y espectadores, únicamente por su condición de miembro de la Ertzaintza.

  1. El acoso en la Donosti Cup
  2. Reivindicaciones del sindicato Ertzaintza

El acoso en la Donosti Cup

Desde la perspectiva del sindicato, lo ocurrido supone un ataque inadmisible a una persona que, fuera de su horario laboral, estaba desempeñando funciones deportivas. La necesidad de que tuviera que abandonar el área de juego protegido por seguridad, únicamente por su condición de agente, es un hecho sumamente grave que no debe ser ni minimizado ni normalizado.

Esan subraya que este tipo de conductas alimentan un clima de odio y hostigamiento que no puede ser aceptado en una sociedad democrática. El señalamiento y la discriminación por el ejercicio profesional son incompatibles con los valores de convivencia, respeto y libertad.

Reivindicaciones del sindicato Ertzaintza

El sindicato exige una condena clara y contundente por parte de todas las instituciones y del ámbito deportivo, así como una investigación y sanción frente a los responsables o quienes fomentaron estos actos.

Además, alertan de que la indiferencia o falta de actuación solo favorece la repetición de estas conductas. Enfatizan que no debe permitirse que ningún profesional sufra agresiones, insultos o acoso por portar un uniforme o ejercer su labor.