Ingenieros agrónomos alertan sobre efectos prolongados de incendios en el campo
El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias alerta sobre el impacto de los incendios forestales que afectan a las provincias de Madrid, Ávila, Toledo y Guadalajara, señalando que las repercusiones van más allá del área quemada y condicionarán la actividad agrícola y ganadera durante un periodo que puede extenderse meses o incluso años.
Mientras que la recuperación de algunos cultivos herbáceos suele ser rápida con las labores tradicionales de preparación del suelo y una nueva siembra, la situación en la ganadería extensiva es mucho más compleja, según explican los especialistas.
La pérdida de pastos obliga a los ganaderos a modificar significativamente la gestión de sus explotaciones, enfrentándose a un notable aumento de costes para alimentar a los animales. La hierba esencial para la alimentación en los próximos meses no estará disponible, y la restauración de pastizales puede tardar entre uno y dos años, dependiendo de la severidad del incendio y las condiciones climáticas posteriores.
En este periodo, será necesario adquirir forrajes y paja, trasladar el ganado a otras áreas o ajustar los sistemas de producción, lo que genera un incremento en los costes y una disminución en la rentabilidad de muchas explotaciones.
El Colegio recuerda que los daños económicos no se limitan a las zonas alcanzadas por el fuego. En cultivos como el viñedo o los frutales, la exposición sostenida al humo puede perjudicar la calidad de la cosecha. En particular, en la uva, se pueden modificar las características organolépticas del vino, mientras que frutas como manzanas o peras sufren daños asociados al humo y al estrés hídrico producido por las elevadas temperaturas y la sequedad ambiental vinculadas al incendio.
Estos daños, aunque difíciles de detectar desde el exterior, representan importantes pérdidas económicas para los productores afectados.
Los ingenieros agrónomos subrayan que la recuperación debe ir más allá de la simple restauración de las áreas quemadas. Es vital reconstruir las infraestructuras agrarias, recuperar los suelos dañados, asegurar la viabilidad de las explotaciones ganaderas y reactivar la actividad económica relacionada con el sector primario, clave para numerosos municipios.
Además, insisten en la necesidad de que las administraciones implementen con rapidez medidas económicas que contribuyan a mitigar los daños y faciliten la recuperación de agricultores, ganaderos y empresas afectadas. Mantener la producción es fundamental para evitar que las consecuencias del incendio se prolonguen en el tiempo.
También proponen la adopción de medidas excepcionales para sostener la viabilidad de la ganadería durante este periodo. Entre estas medidas, destacan la revisión temporal de los criterios de admisibilidad de pastos y la flexibilización del Coeficiente de Subvencionabilidad de Pastos (CSP) y las cargas ganaderas asociadas a las ayudas de la PAC, para que los ganaderos no pierdan acceso a las ayudas debido a circunstancias inesperadas y puedan reorganizar sus explotaciones.
Finalmente, el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias ofrece su conocimiento técnico para apoyar a las administraciones y al sector agrario en la evaluación de daños y en la planificación de una recuperación que sea técnica, sostenible y adaptada a las necesidades del territorio.