Más de 100 chabolas ocupan la playa de Benítez en Ceuta junto al Trampolín

Migrantes en un nuevo asentamiento, en la playa de Benítez, a 12 de septiembre de 2026, en Ceuta (España).
Migrantes en un nuevo asentamiento, en la playa de Benítez, a 12 de septiembre de 2026, en Ceuta (España).
  1. Avance de asentamientos en la playa de Benítez
  2. Vida en los refugios precarios
  3. Restricciones y respuestas de las autoridades

Avance de asentamientos en la playa de Benítez

Más de cien chabolas ya se han instalado en la playa de Benítez en Ceuta, donde migrantes marroquíes en situación irregular han ido levantando un campamento improvisado junto a la planta desalinizadora. Este asentamiento informal ocupa gran parte de la curva de Benítez y continúa extendiéndose, afectando también la zona que separa esta playa de la del Trampolín, donde desde el inicio de la crisis residen miles de personas migrantes.

La madrugada y la mañana de este sábado sirvieron para contabilizar más de 100 estructuras construidas con materiales recogidos en la zona, mientras algunos migrantes siguen reuniendo cañas, cartones y telas para seguir ampliando el asentamiento. Esta ocupación se suma a la que se mantiene desde aproximadamente un mes en la playa del Trampolín, donde el presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha estimado que hay alrededor de 4.500 personas asentadas.

Vida en los refugios precarios

Los nuevos campamentos también se han desplazado hacia las escolleras de Benítez, llegando hasta las inmediaciones de las escaleras que semanas atrás fueron escenario de incidentes, cuando un grupo de manifestantes ceutíes quemó algunas de las chabolas allí instaladas. Los refugiados utilizan cañas, cartones, telas y cinta adhesiva para levantar sus improvisadas viviendas. Algunas están a escasos metros de la orilla, mientras otras se encuentran en una segunda línea de playa.

En la jornada del sábado, varios migrantes aprovecharon las duchas públicas de Benítez, que quedaron rodeadas por estas construcciones. También se observaron fuegos improvisados sobre piedras, en los que cocinan con sartenes para poder alimentarse mientras esperan una plaza en los recursos habilitados para atender esta crisis migratoria.

Restricciones y respuestas de las autoridades

A pesar de que la Ordenanza Municipal de Uso y Aprovechamiento de las Playas de Ceuta prohíbe expresamente acampar, instalar tiendas o estructuras similares, y hacer fuegos en las playas, estas normas se están incumpliendo dentro de este contexto de emergencia. Las autoridades reconocen la situación humanitaria que enfrentan y, por ello, permiten estas conductas ilegales, entendiendo que la urgencia en la atención a los migrantes requiere tolerancia en las actuaciones.

Esta delicada situación continúa en la playa de Benítez, donde los asentamientos crecen sin control junto a la desalinizadora, movilizando la atención sobre la gestión de la crisis migratoria en Ceuta.