Multa de hasta 200 € por dejar objetos para reservar sitio en la calle
Encontrar un sitio para aparcar en ciudades densamente pobladas o con mucho tránsito puede convertirse en un auténtico reto diario. Aunque buscar un espacio libre en la calle a veces resulte pesado, las normas son claras: el espacio público en la vía es de todos y nadie tiene prioridad sobre otro. Por esto, acciones como reservar plaza usando objetos o personas para bloquear la zona están prohibidas y pueden acarrear sanciones económicas por intentar apropiarse indebidamente del espacio común.
Es importante recalcar que nadie tiene permitido "guardar sitio" en la vía pública. Habitualmente, se observan individuos, por ejemplo los populares “gorrillas” o acompañantes de vehículos, que intentan reservar un lugar para estacionar impidiendo que otros conductores puedan aparcar. El Reglamento General de Circulación, en su artículo 122.6, establece claramente que “Cuando exista refugio, zona peatonal u otro espacio adecuado, ningún peatón debe permanecer detenido en la calzada ni en el arcén, aunque sea en espera de un vehículo, y para subir a éste, sólo podrá invadir aquélla cuando ya esté a su altura”. Esto implica que no está autorizado que ninguna persona se detenga en la calzada, independientemente del motivo.
- Ninguna persona puede guardar sitio
- Sanciones por uso de objetos para bloquear plazas de aparcamiento
Ninguna persona puede guardar sitio
Aunque no exista una norma que indique de forma directa la prohibición de que alguien obstaculice la entrada a una plaza libre para reservarla, el sentido común y la interpretación de la normativa vigente indican que tampoco está permitido. El texto que impide que un peatón permanezca en la calzada “ni aunque sea en espera de un vehículo” se interpreta como una restricción que impide cualquier tipo de resguardo del lugar mediante personas.
De este modo, intentar conservar una plaza en la calle a través de la presencia de alguien que impide el paso es una conducta que puede ser sancionada por las autoridades correspondientes debido a que interfiere con el derecho del resto de conductores a aparcar libremente.
Sanciones por uso de objetos para bloquear plazas de aparcamiento
Cuando el método utilizado para reservar un espacio es mediante objetos que obstaculizan el acceso, como conos o incluso un vehículo estacionado de forma incorrecta para ocupar dos plazas, la sanción puede ser aún más severa. Plantear el uso de un coche para "bloquear" un hueco y guardar espacio para otro se considera una infracción grave de estacionamiento, independientemente del motivo que se tenga, y está penalizada de forma explícita.
Las normativas sobre estacionamiento dependen de cada ayuntamiento, por lo que no existe una regulación homogénea en toda España, pero las multas comunes por estas prácticas suelen rondar los 200 euros. En situaciones en las que los objetos, como conos, se colocan para delimitar zonas, pueden autorizarse temporalmente, por ejemplo, para pintar señales, aunque usarlos para reservar sitio sin permiso está prohibido y sancionado normalmente con multas inferiores, alrededor de 80 euros.
Por otro lado, los vados permanentes son una excepción a la regla general sobre el uso del espacio público, ya que permiten, mediante el pago de tasas municipales según el valor del terreno y su tamaño, reservar el acceso a garajes. Sin embargo, cabe resaltar que quienes poseen un vado tampoco pueden aparcar habitualmente sobre él. Colocar un vehículo en estas zonas, aunque parezca permisible, está prohibido y puede ser multado igual que si el coche fuese de un vehículo ajeno. Las sanciones en estos casos suelen situarse también en torno a los 200 euros, dependiendo del municipio.
En definitiva, reservar espacio en la vía pública es una acción que no cabe legalmente sin infringir la normativa. Para evitar complicaciones y multas, la opción más recomendable es utilizar parkings privados, donde es posible reservar plaza y gestionan el espacio como les corresponde, aunque implique un coste adicional que suele compensar frente a una posible multa por reservar o bloquear sitios en la calle.