Jóvenes con "ganas" esperan al Papa tras pasar la noche "al raso" en Atocha

Jóvenes esperan al Papa en los alrededores de Cibeles, en Madrid a 7 de junio de 2026

Este domingo, desde primeras horas de la mañana, miles de jóvenes se han desplazado a pie desde Atocha hasta Cibeles. Su objetivo es conseguir un buen sitio para presenciar la Misa que presidirá el Papa León XIV a partir de las 10:00 horas. Muchos llegan preparados con mochilas de acampada y esterillas, y cerca de 1.800 han decidido pasar la noche en el Colegio de los Salesianos de Atocha.

Uno de ellos es Salvador, un joven de 22 años originario de Alboraya, Valencia. Él espera en su sector para participar en la Vigilia y comenta a Europa Press que durmió junto a sus compañeros de la Parroquia de Nuestra Asunción de Alboraya, tras asistir a la Vigilia el sábado por la noche.

Salvador expresa su deseo de que el Papa ofrezca “un mensaje de esperanza”. Recuerda que, tal como dijo León XIV, todos debemos ser la sal del mundo.

Marta y Uxue, que han viajado desde la Diócesis de Vitoria, están en una larga fila junto a muchos jóvenes con sus mochilas y esterillas, preparándose para entrar a la Misa. Ambas explican a Europa Press que pasaron la noche en un colegio de la zona donde se alojaron cerca de 1.800 personas.

Están emocionadas por la visita del Papa, motivo principal de su viaje, aunque ya tuvieron oportunidad de verlo el sábado durante el comienzo de la pastoral apostólica en España. Al ser preguntadas qué esperan escuchar de León XIV, son claras: que todos debemos ser mejores cristianos y acercarnos más a Dios.

Irene, otra joven que también durmió en el Colegio de los Salesianos, viene de Málaga, de la parroquia de Alhaurín El Grande. Participó en el viaje con la Delegación de Juventud de la Diócesis de Málaga y asegura que la noche fue “interesante” para el plan que tenían de acompañar al Papa, aunque admite que no es posible hacerlo por más tiempo.

Ella espera poder ver al Papa pasar cerca y está impaciente por saber cómo será la Misa y la procesión del Corpus. Para Irene, lo más importante es que los jóvenes puedan encontrarse con Cristo, ya que cree que eso es lo que más necesitan en estos tiempos.