Peritos reclaman un experto en telecomunicaciones por ubicación no advertida del Alvia en Adamuz

Archivo - Uno de los vagones del tren de Iryo con el Alvia accidentado al fondo.
Archivo - Uno de los vagones del tren de Iryo con el Alvia accidentado al fondo.

El Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), Sección Civil y de Instrucción, que investiga el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz el domingo 18 de enero, en el que murieron 46 personas y más de 120 resultaron heridas, ha designado a tres peritos judiciales. Estos expertos han solicitado la incorporación de un especialista en telecomunicaciones para esclarecer por qué no se registró ninguna alerta sobre la ubicación del tren Alvia en el momento y lugar del choque con el tren Iryo, o tras el descarrilamiento del mismo.

Según el escrito presentado al juzgado, al que tuvo acceso Europa Press, es fundamental contar con un ingeniero de telecomunicaciones experto en sistemas ferroviarios para explicar los mecanismos de enclavamiento y detección instalados en la vía. También para detallar cómo se transmiten estas señales al puesto de mando.

Por otra parte, los peritos han alertado de la necesidad de realizar análisis adicionales relacionados con las obras de renovación de la vía que se ejecutaron poco antes del siniestro. Entre estas investigaciones, estaría valorar si, además de la soldadura, riesgos externos pudieron haber influido en la rotura del carril.

  1. Estudios técnicos sobre la infraestructura
  2. Análisis metalúrgico y laboratorios
  3. Lectura de las cajas negras

Estudios técnicos sobre la infraestructura

Los expertos plantean la posibilidad de llevar a cabo una campaña geotécnica para investigar el comportamiento del terreno y los materiales circundantes a la infraestructura ferroviaria. Proponen realizar al menos dos sondeos a 15 metros de profundidad en la zona próxima al punto donde ocurrió la rotura del carril, así como no menos de cuatro ensayos SPT en áreas cercanas.

Estas pruebas, indican, deben efectuarse dentro de la franja de mantenimiento. Según los resultados, se podrá determinar si existen discontinuidades en la infraestructura o en el macizo inferior que hayan podido afectar a la integridad del carril. La ejecución de estos estudios dependerá de los documentos proporcionados por Adif, cuya entrega aún está pendiente en la causa.

Análisis metalúrgico y laboratorios

En lo que respecta al análisis metalúrgico de las muestras recogidas en el tramo de Adamuz, los peritos sugieren modificar el orden establecido en el concurso público para la realización de los lotes. Proponen que el Lote 1 sea asignado a Cenim, vinculado al CSIC y ubicado en Madrid, y que el Lote 2 corresponda a Aimen, una empresa privada con sede en O Porriño (Galicia).

Asimismo, solicitan que ambos laboratorios demuestren la calibración y homologación adecuadas de sus procesos y equipos, y que los peritos asignados estén presentes durante la toma de muestras, corte, identificación de probetas y cualquier ensayo destructivo necesario. Los informes derivados deberán ser elaborados específicamente para la autoridad judicial y no para la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).

Lectura de las cajas negras

En relación con la interpretación de las RJU o cajas negras, los peritos nombrados consideran, con base en lo expresado por Hasler Rail, empresa responsable del software, que no se precisará la presencia de más técnicos para analizar los datos contenidos en las unidades afectadas. Sin embargo, sí reclaman la asistencia de los fabricantes o integradores de cada tren involucrado, además del operador ferroviario, quien posee conocimiento fundamental sobre las operaciones, procedimientos, condiciones de servicio y otros datos relevantes para la circulación.