PNV afirma que la extrema derecha no es imparable, pero alertan que no basta solo con advertir su peligro

Archivo - La eurodiputada jeltzale, Oihane Agirregoitia.
Archivo - La eurodiputada jeltzale, Oihane Agirregoitia.
  1. Análisis del auge de la extrema derecha en Europa
  2. Desafíos en la gestión de la crisis migratoria en Ceuta
  3. Propuestas sobre segundas viviendas en zonas tensionadas

Análisis del auge de la extrema derecha en Europa

Ohiane Agirregoitia, eurodiputada del PNV, ha afirmado que la extrema derecha no es una fuerza imparable, aunque alertó sobre la dificultad de combatirla simplemente catalogándola de peligrosa o asumiendo su discurso con el fin de arrebatarle votos. Además, criticó la tardía y limitada reacción europea ante los hechos ocurridos en Ceuta y expresó inquietud por un posible aprovechamiento de la migración como forma de presión o ataque híbrido contra la Unión Europea.

En una entrevista concedida a Europa Press, Agirregoitia se refirió al éxito del partido AfD en los comicios locales de Sajonia-Anhalt, así como al incremento de peso de los movimientos de extrema derecha en el continente europeo. Reconoció preocuparle esta tendencia, pero rechazó la idea de que sea un fenómeno inevitable.

La parlamentaria vasca reconoció que las fuerzas extremistas están creciendo en diversos países europeos y consideró un error tanto subestimarlas como asumir que el futuro de Europa está irremediablemente marcado por esta situación. Propone revisar las causas que llevan a parte de la ciudadanía a recurrir a tales opciones políticas.

Entre las razones señaladas, destacó la inseguridad económica, las dificultades para acceder a una vivienda, el temor a perder el empleo, la preocupación por la inmigración y la sensación creciente de que las instituciones y la política no responden con la rapidez ni eficacia requeridas.

En su visión, la extrema derecha capitaliza esas inquietudes ofreciendo respuestas simplificadas y señalando culpables. Subrayó que no cabe negar los problemas ni intentar superarlos con radicalismos, sino resolverlos desde el respeto a la democracia y los valores europeos.

Agirregoitia remarcó que no basta llamar simplemente peligrosa a la extrema derecha para frenarla; es necesario demostrar que la democracia opera eficazmente cuando responde a las inquietudes verdaderas de la ciudadanía, como el costo de vida, el acceso a la vivienda, el empleo, la seguridad y la inmigración.

Recalcó que Europa debe proteger su industria y los empleos relacionados, asegurar el control fronterizo, gestionar de forma ordenada la inmigración y garantizar que las transformaciones económicas, digitales y energéticas no dejen desatendidos sectores sociales.

Al tiempo, apuntó que existen límites claros como defender el Estado de Derecho, combatir la desinformación, evitar interferencias extranjeras y no legitimar discursos que estigmaticen a personas por su origen, identidad o procedencia.

Para la eurodiputada, la peor estrategia sería replicar el lenguaje de la extrema derecha. Si se adopta su marco, aunque sea con la intención de atraer votantes, quienes obtienen beneficio son ellos.

Desafíos en la gestión de la crisis migratoria en Ceuta

Sobre la crisis migratoria en Ceuta, Agirregoitia criticó la respuesta europea que describió como insuficiente y demasiado lenta. Subrayó que esta situación no puede considerarse solo como un problema español, dado que Ceuta es una frontera exterior de la Unión Europea.

Destacó que, ante la llegada masiva en muy poco tiempo de decenas de miles de personas, Europa no puede permanecer indiferente. Insistió en que la inmigración debe ser gestionada y las fronteras controladas.

No obstante, recordó que tras estas llegadas hay personas y que existen obligaciones legales y humanitarias para con ellas. Considera que Europa debe demostrar que el Pacto de Migración y Asilo funciona ante situaciones como esta, haciendo hincapié en la solidaridad, la responsabilidad compartida, la protección efectiva de las fronteras exteriores y la aplicación de procedimientos eficaces, sin ceder ante la presión de movimientos extremistas y populistas.

Expresó una preocupación especial por la posible utilización de la migración como herramienta de presión o como un ataque híbrido contra la UE. Por ello, afirmó que la Unión debe investigar cualquier indicio que apunte a la instrumentalización y establecer mecanismos para prevenir y responder de manera conjunta. Sostuvo que usar a seres humanos para tratar de desequilibrar Europa es algo inaceptable.

Finalmente, indicó que aún existen numerosas lagunas y contradicciones que deben esclarecerse en relación con lo ocurrido en Ceuta.

Propuestas sobre segundas viviendas en zonas tensionadas

La europarlamentaria también abordó la iniciativa de la Comisión Europea para limitar la compra de segundas viviendas en áreas con alta presión y aplicar penalizaciones fiscales a las viviendas vacías. Señaló la necesidad de analizar cuidadosamente esa propuesta, especialmente en lo que respecta a la definición de 'zona tensionada' y el marco jurídico correspondiente.

Consideró que, dado que la vivienda es una cuestión central para la ciudadanía, cualquier avance que proporcione garantías legales a las autoridades competentes, facilite el acceso y atienda las realidades sociales es positivo.

Recordó que la medida que permite a las entidades locales y regionales restringir la adquisición de segundas viviendas en zonas tensionadas ha sido solicitada durante años por territorios como Baleares y Canarias, que enfrentan problemas específicos en esta materia.

Asimismo, resaltó que la Comisión apoya mejorar las políticas encaminadas a facilitar la construcción y simplificar la burocracia, confirmando que la solución requiere un conjunto de medidas que incluyan un aumento de la oferta de vivienda.