La población de lince ibérico creció un 10,9% en 2025 hasta 2.663 ejemplares

Archivo - Lince

En 2025, la población de lince ibérico (Lynx pardinus) alcanzó una cifra histórica, con un total de 2.663 ejemplares censados, según informó el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Esta cantidad representa un aumento del 10,9% respecto a los 2.401 linces registrados el año anterior, y casi duplica los datos de 2021, cuando se censaron 1.365 individuos. Según los datos, la tasa media anual de crecimiento desde 2021 es del 24%.

El informe elaborado por el grupo de trabajo del lince ibérico, coordinado por la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación de MITECO, y en colaboración con comunidades autónomas de España y el Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF) de Portugal, detalla estos resultados. La distribución por países muestra que 2.269 linces (85%) se encontraron en España y 394 en Portugal.

  1. Distribución territorial del lince ibérico
  2. Natalidad y dinámica poblacional
  3. Avance en la recuperación de la especie
  4. Amenazas y retos para la conservación

Distribución territorial del lince ibérico

En España, seis comunidades autónomas registraron ejemplares: Castilla-La Mancha concentró el 46,3% de la población nacional con 1.051 linces, seguida de Andalucía con 885 individuos (39%). La principal área geográfica sigue siendo Sierra Morena, donde se censaron 1.145 linces, repartidos entre Andalucía (613 ejemplares en las zonas de Sierra Morena Oriental en Jaén y Córdoba, además de áreas de conexión con 61 ejemplares) y Castilla-La Mancha (471 linces en las provincias de Ciudad Real y Albacete).

Además, en Extremadura se registraron 302 ejemplares, y 19 en la Región de Murcia. En Castilla y León, gracias a la reintroducción en la comarca del Cerrato palentino, se contabilizaron 11 linces, mientras que en la Comunidad de Madrid se asentó un ejemplar al este de la región. Estos datos reflejan la expansión de la especie hacia 26 núcleos geográficos diferentes.

Natalidad y dinámica poblacional

Durante 2025, se documentaron 952 cachorros de lince ibérico nacidos en 18 de estos núcleos, alcanzando una tasa de fecundidad de 1,75, calculada como la relación entre el número de cachorros nacidos y las hembras territoriales. La población adulta y subadulta censada fue de 1.711 ejemplares, con un equilibrio en la distribución de sexos: 824 machos y 791 hembras sexadas.

El número de hembras territoriales reproductoras aumentó a 542 en 2025, 72 más que en 2024. Este crecimiento se acerca al umbral de unas 750 hembras, cifra que se considera necesaria para alcanzar un estado de conservación favorable. El MITECO advierte que, debido al crecimiento poblacional, resulta cada vez más complejo realizar censos completos e individualizados, especialmente en Andalucía y Castilla-La Mancha, por lo que las cifras actuales deben considerarse como un mínimo estimado.

Avance en la recuperación de la especie

La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, destacó que estos datos reflejan una tendencia positiva sostenida durante los últimos 25 años, motivada por la implementación de programas coordinados entre España y Portugal. Desde 2002, cuando la población no superaba los 100 ejemplares, el lince ibérico ha crecido hasta los niveles actuales.

El proceso ha contado con la colaboración de administraciones, entidades sectoriales, propietarios de fincas y sociedad en general. Además, se destacan como cruciales las labores de cría en cautividad y reintroducción de ejemplares al medio natural: desde 2011 hasta 2025 se han liberado 424 linces en territorios con condiciones favorables.

Amenazas y retos para la conservación

A pesar del avance, persisten amenazas que ponen en riesgo la estabilidad del lince ibérico. En 2025 se registraron 273 muertes, de las cuales el 77,9% (212 linces) fallecieron por atropellos en infraestructuras viarias. Este dato subraya la necesidad de aplicar las estrategias de conservación vigentes, como la Estrategia de conservación del lince ibérico en España y Portugal (aprobada en 2024) y la Estrategia Española de Infraestructura Verde y de Conectividad y Restauración Ecológicas.

Estos planes tienen como objetivo mejorar la conectividad entre los hábitats y reducir la fragmentación territorial que afecta a la especie. Asimismo, se prevé ampliar y consolidar la presencia del lince en nuevas áreas dentro de España, incluyendo nuevas comunidades autónomas y núcleos en Andalucía y Castilla-La Mancha, lo que contribuiría a disminuir el riesgo de extinción de este felino emblemático.