Podemos enfrenta nueva crisis territorial tras dimisiones de coordinadores autonómicos en junio

Archivo - La excoordinadora de Podemos Andalucía, Raquel Martínez.
  1. Gestoras en Andalucía, Asturias y Castilla y León
  2. Dimisiones y renovación en las direcciones autonómicas
  3. Desafíos políticos y electorales para Podemos

Gestoras en Andalucía, Asturias y Castilla y León

Podemos encara la sustitución de las direcciones autonómicas en Andalucía, Asturias y Castilla y León después de que durante junio hayan renunciado sus coordinadores en estas regiones. Las dimisiones de Raquel Martínez, Miguel Ángel Llamas y Diego Ruíz de la Peña han obligado a nombrar juntas gestoras para liderar el partido en estas comunidades.

De momento no se ha fijado fecha para la convocatoria de primarias, donde las bases deberán elegir a las nuevas direcciones. Asimismo, está pendiente establecer el calendario para los procesos asamblearios que definirán a las ejecutivas regionales y la actualización de sus documentos políticos y organizativos.

Dimisiones y renovación en las direcciones autonómicas

La primera en presentar su renuncia fue Raquel Martínez, que dejó la coordinación en Andalucía el 2 de junio tras las elecciones autonómicas. Martínez señaló que su decisión estaba tomada desde hace tiempo y lamentó la falta de autonomía para desarrollar su labor.

En Andalucía, la salida de Martínez no fue inesperada tras meses de tensiones entre la dirección regional y la estatal en torno a la participación de Podemos en la coalición Por Andalucía. Este conflicto también provocó la dimisión de José Manuel Gómez Jurado, portavoz y exdiputado autonómico.

Finalmente, Podemos consiguió mantener su presencia en la coalición junto a IU y Movimiento Sumar, pese a las disputas a nivel estatal entre estas fuerzas. Sin embargo, la dirección andaluza criticó que no se reconoció su peso político, al no contar con puestos asegurados en las candidaturas, lo que llevó a que el partido quedara sin representación en el Parlamento andaluz por primera vez en su historia.

Después, el 17 de junio, renunció Miguel Ángel Llamas, quien alegó motivos personales. Llamas había sido candidato en Castilla y León y obtuvo solo el 0,7% de los votos, perdiendo el escaño que el partido tenía en esta cámara.

Más recientemente, Diego Ruiz de la Peña presentó su dimisión en Asturias debido a razones personales relacionadas con la salud familiar y dificultades internas. También agradeció el apoyo de la secretaria general, Ione Belarra.

Desafíos políticos y electorales para Podemos

La salida de estos dirigentes profundiza la situación de fragilidad que atraviesa Podemos en varios territorios. En Asturias, el partido agotó su único escaño tras un conflicto interno que derivó en la marcha de la diputada Covadonga Tomé.

Podemos se enfrenta a un declive extendido al no obtener representación en hasta una docena de comunidades autónomas, entre ellas Aragón, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Canarias, Castilla-La Mancha, Galicia, Euskadi, Cantabria, Cataluña (donde no se presentó en los últimos comicios), además de los casos de Asturias, Andalucía y Castilla y León.