Las temperaturas superarán los 35ºC en gran parte del país con lluvias en norte y este

Una mujer se refresca en una fuente. A 23 de junio de 2026, en Sevilla (Andalucía, España).
El aumento de las temperaturas seguirá la próxima semana, aunque todavía existe incertidumbre sobre la posible llegada de una nueva ola de calor.

 

Durante este fin de semana se experimentará un ascenso térmico que probablemente se mantendrá en los primeros días de la semana próxima en amplias regiones del país, incluyendo Canarias, según informó Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

El país podría enfrentar un nuevo episodio de calor a partir del martes, si bien Del Campo aclaró que "aún es pronto" para confirmar si esto califica como una ola de calor. En cualquier caso, durante el fin de semana se prevé que se superen los 35ºC en zonas del este, centro y sur peninsular, así como en Baleares.

  1. Avance del calor el fin de semana
  2. Previsión para la semana

Avance del calor el fin de semana

Para el martes se esperan máximas superiores a 38ºC en el Valle del Ebro, el centro y sur de la Península, así como en zonas de Mallorca y en las áreas montañosas del sur canario. En cuanto a las precipitaciones, serán poco frecuentes, aunque se esperan lluvias en el Cantábrico y posibles chubascos en algunas zonas del norte y este peninsular, especialmente en áreas montañosas.

Este viernes se mantendrá la estabilidad general del tiempo, salvo en Galicia y zonas cercanas donde habrá nubes y lluvias locales persistentes. Según Del Campo, las temperaturas diurnas serán más elevadas en el interior peninsular y algo más bajas en el Cantábrico oriental y la costa mediterránea.

Se prevé que se superen los 36ºC en amplias zonas del este peninsular y los 38ºC en el Valle del Ebro, con temperaturas más suaves en el oeste. Por ejemplo, en Badajoz o Sevilla se esperan temperaturas alrededor de 33ºC.

Durante el fin de semana, en el Cantábrico las temperaturas bajarán y los cielos estarán nubosos, con lluvias y posibilidades de tormentas localmente fuertes en el norte, este y centro peninsular. Mientras tanto, en el resto del territorio el tiempo seguirá estable con aumentos ligeros de temperatura y predominio del calor.

Se esperan máximas de 32 a 34ºC en la meseta norte y más de 35ºC en gran parte del resto del país, llegando a alcanzar los 38ºC en áreas como el Valle del Ebro, el sur de Castilla-La Mancha y el Valle del Guadalquivir. En Baleares el calor persistirá, alcanzando Palma alrededor de 36ºC.

En Canarias comenzará un ascenso de temperaturas el domingo, con máximas cerca de 30ºC en el sur de las islas más elevadas, donde predominarán cielos despejados y más nubes en el norte del archipiélago.

Previsión para la semana

El inicio de la semana traerá nuevos aumentos térmicos, especialmente lunes y martes, con un incremento progresivo del calor. Del Campo ha indicado que para el martes la mayoría de la Península y Baleares registrarán más de 35ºC. En el tercio norte las máximas se mantendrán en un rango de 25 a 30ºC, y en el Mediterráneo entre 30 y 35ºC.

Se prevé que se superen los 38ºC en el Valle del Ebro y en amplias zonas del centro y sur peninsular. Incluso podrían alcanzarse puntualmente los 40ºC en localidades de los valles del Guadiana y Guadalquivir. En Baleares y en el sur de Canarias, sobre todo en el sur de Gran Canaria, también se superarán los 36ºC, pudiendo llegar a más de 38ºC.

Las lluvias serán escasas durante estos días, aunque Del Campo señaló que podrían registrarse chubascos débiles en el Cantábrico y que, a partir del mediodía, podrían formarse en áreas montañosas del norte y este de la Península.

A partir del miércoles la predicción presenta mayor incertidumbre. Se espera que las temperaturas bajen en el norte peninsular, mientras que en el resto del territorio se mantendrán en ascenso, tendencia que continuaría en los días siguientes.

El calor intenso persistirá en la mayoría del país durante la segunda mitad de la semana, aunque en Canarias se anticipa un descenso en las temperaturas y un ambiente más estable y seco dominará en gran parte de España.