Nuevo compuesto promete ayudar a conservar músculos fuertes con la edad

Descubren un compuesto que podría ayudar a mantener los músculos fuertes a medida que envejecemos.

En un hallazgo que puede revolucionar la lucha contra la pérdida muscular asociada a la edad, científicos de la Universidad de Kyushu en Japón han identificado un compuesto que potencia el HGF, proteína clave en la reparación muscular. Este avance promete abrir nuevas posibilidades para tratamientos tanto en humanos como en sus mascotas.

El desgaste del músculo esquelético es uno de los principales efectos del envejecimiento. Este daño no solo genera debilidad, sino también cicatrices, acumulación de grasa y pérdida de fibras rápidas, vitales para movimientos fuertes y ágiles.

La investigación, liderada por el profesor Ryuichi Tatsumi, revela detalles sobre cómo proteger y fortalecer las señales biológicas que activan la reparación muscular, publicados en la revista Scientific Reports. En particular, se centraron en el factor de crecimiento de hepatocitos (HGF), una proteína que se activa cuando el músculo sufre daño o estímulos mecánicos.

  1. El papel clave del HGF en la reparación muscular
  2. La nitración y su impacto en el HGF
  3. Trisulfuros y el “super HGF”
  4. Resultados en modelos animales y aplicaciones futuras

El papel clave del HGF en la reparación muscular

El HGF permanece inactivo en la matriz que rodea las fibras musculares sanas. Sin embargo, ante una lesión o estímulo, se libera y activa las células satélite, las “células madre” del músculo, que se encargan de reparar las fibras dañadas y favorecer su regeneración.

La nitración y su impacto en el HGF

Con el envejecimiento, el HGF sufre nitración, una modificación química que afecta zonas esenciales para su unión con el receptor c-met. Como resultado, pierde su capacidad para activar las células satélite, obstaculizando la reparación muscular y favoreciendo la atrofia.

Este cambio se compara con una llave oxidada que ya no encaja en la cerradura, causando una regeneración deficiente que explica parte de la pérdida muscular en edades avanzadas.

Trisulfuros y el “super HGF”

Para contrarrestar este fenómeno, el equipo probó dos compuestos a base de azufre: trisulfuro de glutatión (GSSSG) y trisulfuro de ácido lipoico (LASSS), con fuerte capacidad antioxidante. Los resultados iniciales mostraron reducción en la nitración, pero solo LASSS logró aumentar más del doble la afinidad del HGF al receptor c-met y resistió mejor los efectos dañinos de la nitración.

Este efecto fue inesperado y sugiere que LASSS induce un cambio estructural en el HGF, creando una versión mejorada, llamada "Super HGF", que podría revolucionar la reparación muscular.

Resultados en modelos animales y aplicaciones futuras

En un modelo de ratón con atrofia muscular inducida, los animales tratados con LASSS mostraron menos nitración y mejor protección muscular comparados con los no tratados o con GSSSG. Aunque se necesitan más estudios en tejidos envejecidos, este hallazgo es prometedor.

Los investigadores prevén que esta estrategia podría extenderse a humanos y mascotas como perros y gatos, ayudando a preservar la movilidad, la calidad de vida y prolongar la longevidad saludable en la vejez. Un avance que no puede pasar desapercibido para quienes buscan combatir el desgaste muscular.