ChatGPT lanza anuncios en España: así decidirá OpenAI qué publicidad mostrarte

La novedad arranca en nuestro país el próximo 24 de agosto y forma parte de un despliegue en 31 mercados europeos
Archivo - FILED - 18 April 2023, Berlin: The ChatGPT logo is displayed on the monitor of a cell phone. Photo: Hannes P Albert/dpa
ChatGPT
  1. Publicidad en ChatGPT llega a Europa
  2. Funcionamiento de los anuncios después de las respuestas
  3. Anuncios solo para preguntas con intención comercial
  4. Privacidad y control en la publicidad de ChatGPT
  5. Cómo se eligen los anuncios que verás
  6. Restricciones sobre conversaciones y productos publicitarios
  7. OpenAI y su posicionamiento en el mercado europeo
  8. ChatGPT, una nueva opción en la publicidad digital

Publicidad en ChatGPT llega a Europa

Hace aproximadamente seis meses, OpenAI comenzó a mostrar anuncios en ChatGPT en diferentes países. Ahora este sistema de publicidad se expande a España y a otros 30 países europeos. Sin embargo, esta novedad no afectará a todos los usuarios por igual.

Los anuncios estarán disponibles únicamente para quienes utilicen los planes Free y Go. Estos se mostrarán tras la respuesta que ofrece la inteligencia artificial y quedarán claramente diferenciados de ella, apareciendo solo cuando se detecte una intención de compra o comercial. Dave Dugan, responsable de Soluciones Publicitarias de OpenAI, ofreció en exclusiva a 20bits detalles sobre cómo funcionará este modelo en Europa y cuáles serán sus criterios para mostrar anuncios.

Funcionamiento de los anuncios después de las respuestas

Imagina que un usuario consulta: “¿Qué debo tener en cuenta al comprar una cafetera?”. ChatGPT primero responde de forma habitual, explicando distintos tipos de cafeteras y factores clave para elegir. Pero ahora, justo después, aparecerá una línea que separa la respuesta de una tarjeta identificada como ‘Anuncio’, mostrando una imagen relacionada y el mensaje de una marca vinculada.

Este será el primer ejemplo práctico de cómo se introducirán anuncios en la versión española de ChatGPT. Según Dugan, los planes Free y Go reúnen “más del 90 %” de los usuarios totales de la plataforma. Para aquellos que prefieran evitar publicidad, OpenAI ofrece planes de suscripción más caros, que no contienen anuncios.

Una duda que genera este modelo es la posible influencia de los anunciantes en las respuestas generadas. En este aspecto, OpenAI garantiza que hay “dos motores y modelos separados, uno para lo orgánico y otro para lo de pago”. Por tanto, la respuesta que recibe el usuario será independiente y “no se ve afectada en absoluto por la publicidad”.

Solo después de la respuesta orgánica aparecerá, si procede, la publicidad, siempre señalada claramente bajo una línea gris. OpenAI denomina a este método answer independence, o independencia de la respuesta, lo que significa que ninguna empresa puede pagar para alterar o insertarse dentro del contenido generado por la IA.

Anuncios solo para preguntas con intención comercial

No todas las consultas en ChatGPT tendrán anuncios. OpenAI calcula que aproximadamente un 20 % de las preguntas realizadas tiene una “intención comercial directa”, es decir, provienen de usuarios que buscan información sobre productos o servicios y están próximos a decidir una compra.

Estas personas están, según Dugan, “listas para comprar” y es en esos momentos cuando se muestran anuncios relevantes. Por ejemplo, si alguien pide ayuda para elegir un smartphone y ciertas marcas compiten por ese público, la publicidad aparecerá en ese contexto específico.

Mientras que las búsquedas tradicionales suelen ser breves, entre tres y cinco palabras, las preguntas a ChatGPT suelen ser más detalladas, con entre 10 y 40 palabras, proporcionando “mucho más contexto” sobre presupuesto, uso y otras circunstancias concretas. A partir de esa información, OpenAI asigna el anuncio que mejor encaja con la consulta.

Privacidad y control en la publicidad de ChatGPT

Una inquietud importante para los usuarios es qué datos utiliza OpenAI para seleccionar anuncios. Dugan aclara que en Europa “solo mostramos publicidad basándonos en esa consulta concreta que estás haciendo en ese momento”. Los anuncios están relacionados únicamente con la pregunta más reciente.

Además, la empresa asegura que “nunca compartimos detalles de las conversaciones con un anunciante”. Esta protección, llamada conversational privacy o privacidad de las conversaciones, es especialmente relevante para los usuarios europeos. Por último, OpenAI también ofrece a los usuarios la posibilidad de elegir si quieren ver anuncios; aquellos que no quieran publicidad pueden optar por planes premium que la eliminan, algo que llaman choice and control.

Cómo se eligen los anuncios que verás

Que una pregunta tenga intención comercial no garantiza la aparición automática de un determinado anuncio. OpenAI cuenta con “muchos millones de anuncios” en su base y utiliza varios factores para decidir cuál mostrar. Entre ellos están la creatividad y el contenido del anuncio, además de la página de destino a la que dirige el enlace, que es analizada para evaluar el producto o servicio.

Los anunciantes también pueden incluir lo que se llama context hints, frases cortas que describen las características o diferencias clave de su producto. Por último, existe un factor económico: la publicidad en ChatGPT funciona con un sistema de subastas en el que los anunciantes pujan por aparecer en las consultas relevantes.

Desde el inicio de este modelo en EE. UU., OpenAI ha evolucionado la forma de cobrar a las marcas. Originalmente cobraba por impresiones (CPM), luego añadió el coste por clic (CPC) y, más recientemente, un CPC optimizado que tiene en cuenta acciones que el usuario realiza después de hacer clic, como comprar o registrarse.

Restricciones sobre conversaciones y productos publicitarios

OpenAI también marca límites estrictos sobre qué conversaciones pueden mostrar publicidad y qué productos o servicios pueden anunciarse. Se excluyen sectores como el tabaco, productos regulados, política y ciertos temas de salud. Además, no hay publicidad junto a temas sensibles como suicidio, autolesiones, violencia, terrorismo o vulnerabilidad emocional.

Otras categorías prohibidas incluyen alcohol, juegos de azar, contenido para adultos, drogas recreativas, productos falsificados o publicidad política. La compañía revisa constantemente estas restricciones y adapta la normativa en función de las regulaciones locales, razón principal por la que el lanzamiento en Europa ha sido posterior al de otros mercados.

OpenAI y su posicionamiento en el mercado europeo

Dugan destaca que España es uno de los cinco mercados europeos más importantes para ChatGPT, con un crecimiento superior al 40 % en usuarios durante el último año. A nivel global, la plataforma ya supera los 1.000 millones de usuarios activos semanales.

El directivo subraya la relevancia de España para OpenAI y menciona los planes de abrir una oficina en Madrid como parte de su estrategia de expansión y consolidación en Europa.

ChatGPT, una nueva opción en la publicidad digital

La introducción de anuncios hace a ChatGPT un competidor directo en un mercado dominado por gigantes como Google y Meta. Sin embargo, OpenAI considera que su ventaja radica en la intención clara con la que los usuarios utilizan el servicio, ya que “la gente solo abre ChatGPT con un propósito... Estás intentando resolver una tarea. Abres la aplicación con una misión en mente”. Como resume Dugan, “Esto no consiste en hacer scroll”.

El objetivo es que los usuarios obtengan la información que necesitan para seguir con su día a día, evitando largas sesiones de navegación. Eso sí, esta nueva modalidad introduce una fórmula que ya es común en servicios digitales: la opción de pagar más para evitar publicidad. En ChatGPT, la diferencia está en que el anuncio no aparece en medio de un contenido de entretenimiento o redes sociales, sino después de una pregunta formulada al chatbot.

A partir del 24 de agosto, algunas preguntas pasarán a ser también el contexto que determine qué publicidad puede mostrarse justo después de la respuesta de la IA.