6 de cada 10 españoles emplean IA para "auditar" empresas antes de trabajar
Casi el 60% de los españoles en edad laboral ya utiliza o consideraría utilizar inteligencia artificial (IA) para investigar la reputación de un posible empleador antes de enviar su currículum, según revela el informe 'La IA es el nuevo intermediario para vender, contratar, financiarse y rendir cuentas', elaborado por LLYC y Appinio.
Esta cifra aumenta al 68,1% entre jóvenes de 18 a 29 años y alcanza el 71,6% en profesionales con estudios de posgrado.
Los resultados del informe evidencian que el mercado laboral no reacciona de forma defensiva ante la IA, sino que adopta una postura proactiva. Los datos desmontan la idea de un trabajador que teme la vigilancia algorítmica, ya que por cada empleado que rechaza la IA por temor al control (22,3%), hay dos que la prefieren por su aporte a la productividad (45,3%) cuando se les presentan dos ofertas de empleo idénticas.
El nuevo perfil del trabajador
El análisis cruzado de datos revela la emergencia del perfil denominado "auditor empoderado", que ya representa al 46% de la fuerza laboral activa. Este grupo está conformado por trabajadores que usan la IA para evaluar a su empleador y, además, se sienten impulsados por esta tecnología en sus tareas diarias. Según el informe, el 62% de los trabajadores activos se perciben potenciados por la IA.
Para este segmento, el nivel de madurez tecnológica de la empresa es un criterio decisivo. En concreto, el 67% elegiría sin vacilar una oferta laboral que incorpore herramientas avanzadas de IA. Por el contrario, solo un 5,6% del mercado rechaza la tecnología debido al miedo a la sustitución o por una oposición activa.
Desafíos en la adopción de la IA
A pesar del entusiasmo general, el informe de LLYC y Appinio identifica dos brechas importantes que deben ser consideradas por los responsables de recursos humanos en sus políticas internas. La primera se refiere a la atracción por género: el temor al control excesivo de la IA es similar en hombres y mujeres (alrededor del 22%). Sin embargo, los hombres muestran mayor disposición a usar la IA para acelerar su carrera profesional (48,9% frente al 41,4% de las mujeres), mientras que el miedo a la pérdida del empleo por la IA es un poco mayor en las mujeres (10,3% frente a 7,2% en hombres).
El segundo desafío está relacionado con la vulnerabilidad socioeconómica y educativa. El temor a ser reemplazado por la IA se concentra entre quienes tienen formación básica y empleos de baja remuneración. Así, el 19% de trabajadores con estudios primarios teme perder su trabajo por la IA, en comparación con solo el 4,7% entre quienes tienen posgrado. Este miedo se intensifica al 17,6% en los trabajadores con ingresos mensuales inferiores a 1.000 euros.