El Rey compara la imprenta con la IA y apuesta por que "se adapte a lo que somos"
El Rey Felipe VI ha hecho una comparación entre la desconfianza que generó la imprenta en su momento y la inquietud actual ante la inteligencia artificial (IA). Enfatizó la importancia de establecer una regulación adecuada para evitar que esta tecnología aumente las desigualdades sociales. Citó nuevamente la encíclica del Papa León XIV, que alerta sobre la necesidad de preservar la dignidad humana frente a los avances tecnológicos.
Durante su intervención en el XIX Simposio COTEC, celebrado en Venecia, el monarca centró su discurso en la IA, tema recurrente en sus mensajes recientes. Participaron en el evento figuras como el presidente de Portugal, Antonio José Seguro, y el de Italia, Sergio Matarella. El simposio tenía como eje principal "Replantear el trabajo en la era de la IA: Transformación, Oportunidad, Gobernanza".
Felipe VI reconoció que la IA tiene un gran potencial para modificar procesos productivos, sistemas educativos y la relación entre el trabajo y el conocimiento. Destacó que puede abrir nuevas fronteras para mejorar la eficacia, la eficiencia y potenciar las capacidades humanas más allá de lo esperado.
Riesgos y oportunidades de la IA
No obstante, el monarca advirtió que sin un marco normativo e institucional adecuado, la inteligencia artificial podría degradar el trabajo, concentrar la riqueza y ampliar las desigualdades sociales. Esta preocupación se vincula a la encíclica 'Magnifica Humanitas' del Papa, que insta a que toda automatización preserve la dignidad humana y promueva el bien común. Felipe VI destacó que esta reflexión es muy oportuna para el contexto del simposio.
El Rey hizo un llamado a que la IA se adapte a las características humanas y acompañe las aspiraciones sociales. Señaló que este desafío implica un dilema: no se puede construir el futuro digital europeo ignorando las leyes, las libertades ni la tradición humanista, por lo que se requiere cautela y reflexión.
Equilibrio entre tecnología y ética
Por otro lado, subrayó la necesidad de actuar con rapidez, ya que llegar tarde en un contexto global dinámico puede implicar depender de las decisiones de terceros. Enfatizó la importancia de la audacia y la acción para avanzar en el ámbito tecnológico.
Felipe VI recordó que la historia está marcada por las tensiones entre ética e innovación. Resaltó que en el pasado, la imprenta también fue recibida con recelo por algunos, sin embargo, esa tecnología permitió la conservación de críticas que han llegado hasta hoy impresas.
Se cuestionó si en la actualidad sucede algo similar con la transformación digital y defendió que, aunque el cambio puede ser regulado o moderado, no puede ser detenido, ya que es una realidad vigente. Animó a convertir esta transformación en una fuerza que promueva libertad, inclusión y calidad de vida para todos, asegurando la participación de todos mediante la educación y el conocimiento.