Francia tumba la prohibición de las redes sociales para los menores de 15 años

Imagen de archivo de redes sociales
  1. Rechazo a la ley que prohíbe las redes sociales para menores
  2. Los retos legales y la respuesta del gobierno francés

Rechazo a la ley que prohíbe las redes sociales para menores

Este viernes, el Consejo Constitucional de Francia ha declarado inconstitucional la ley que el Parlamento aprobó a finales de julio y que buscaba impedir que menores de 15 años utilizaran redes sociales. Según el tribunal, esta norma resulta desproporcionada y afecta al derecho fundamental de libertad de expresión y comunicación.

El análisis del Consejo reflejó que la ley no está bien definida, y que la limitación impuesta sobre la comunicación online y el acceso a información no cumple con los principios de ser adecuada, necesaria ni proporcionada para alcanzar el objetivo planteado.

En palabras del propio Consejo, "estas disposiciones, que privan a los menores de la libertad de acceder a determinados servicios públicos de comunicación online, infringen la libertad de expresión y de comunicación".

Los retos legales y la respuesta del gobierno francés

Aunque la ley perseguía proteger el "interés superior del niño" en línea con la Constitución, el tribunal advirtió que la prohibición podría extenderse a otras plataformas donde no hay pruebas que justifiquen riesgos para la salud o seguridad de los menores. Además, criticó que no se hayan incluido "garantías legales" para preservar la privacidad, dado que se exige a todos los usuarios, adultos incluidos, la presentación de documentos que acrediten su edad para usar las redes sociales.

Frente a este veredicto, el presidente Emmanuel Macron ha enviado al primer ministro Sébastien Lecornu la tarea de elaborar una nueva versión legal que cumpla con los criterios legales y europeos. Macron aseguró que la intención sigue siendo implementar esta reforma "antes de la primavera de 2027".

El Gobierno francés ha señalado que, con esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de más de treinta países en el mundo, se busca proteger a los jóvenes de los impactos negativos de las redes sociales, "científicamente documentados". La Comisión Europea también trabaja para unificar estas normativas a nivel de la Unión Europea.

Originalmente, la norma que proponía la diputada del partido Renacimiento, Laure Miller, y que sufrió ajustes, debía aplicarse a partir de septiembre, coincidiendo con el inicio del curso escolar. Sin embargo, hubo problemas con la regulación europea, pues algunas partes de la ley fueron consideradas riesgosas para el cumplimiento del Reglamento Europeo de Servicios Digitales (DSA), ya que otorgaban un poder excesivo al regulador francés.

El texto no especificaba los métodos para verificar la edad de los usuarios, dejando esa responsabilidad a las plataformas. Además, incluía una prohibición para usar teléfonos móviles en institutos de bachillerato, tema sobre el que la corte no emitió juicio.