Maquillaje otoño 2026: tonos suaves en ojos ahumados y acabados luminosos en la piel
Las tendencias de maquillaje para 2026 ya anticiparon la despedida de la estética 'clean' en favor de un estilo más expresivo, imperfecto y con mayor personalidad. El maquillaje de otoño 2026 confirma esta transformación. Nuria Aluart, experta en belleza y fundadora de mumona.com, explica que se mantendrá un equilibrio entre naturalidad y glamour: "Por un lado, persiste la preferencia por una piel trabajada, pero que conserve un aspecto natural, con la intención de realzar la belleza propia y no taparla. Por otro, en eventos especiales, el maquillaje adquiere un aire más sofisticado, con ojos definidos, labios llamativos y acabados que aportan ese toque glamuroso".
Para Aluart, el secreto es encontrar un estilo personal que permita que los looks más intensos sigan favoreciendo sin resultar sobrecargados. Se volverá esencial conocer bien las facciones para lograr un maquillaje que resalte en lugar de ocultar. Aquí se detallan las principales tendencias de maquillaje para el otoño 2026: cómo será el acabado de la piel, qué estilo predominará en los ojos ahumados y qué colores de labial estarán de moda.
- La base luminosa y natural
- Ojos definidos sin exceso
- Labios en tonos vino
- Maquillaje para mujeres de 50 años
La base luminosa y natural
Contrario a lo que muchos esperaban, las bases mate no se han impuesto del todo. En otoño de 2026, tal como señala Nuria Aluart, la tendencia sigue siendo buscar una luminosidad controlada y delicada para conseguir un aspecto saludable en la piel.
La selección correcta de la base de maquillaje será clave, dependiendo del tipo de piel. "Lo que más favorece es un acabado que deje la piel con un aspecto uniforme y jugoso, pero sin un brillo excesivo", añade la experta. Para regular el exceso de grasa en áreas como la frente, la barbilla o los lados de la nariz, recomienda utilizar un poco de polvo de maquillaje en esas zonas.
Ojos definidos sin exceso
En cuanto al maquillaje de ojos, Nuria Aluart sostiene que en eventos especiales se buscará la definición sin recargar demasiado el área. Las paletas en tonos marrón, bronce, topo o chocolate serán ideales para crear una mirada sofisticada sin endurecer las facciones.
Aunque predomine el estilo natural, vuelve con fuerza el uso de delineadores trabajados, pero sin recurrir al clásico cat-eye, más bien con un diseño simple y relajado. Las pestañas ganarán protagonismo, aunque manteniendo una apariencia natural, según comenta Aluart.
Ojos ahumados reinventados
Los clásicos ojos ahumados o smokey eyes serán tendencia, aunque con un giro: se suavizan para evitar un efecto demasiado marcado. "En lugar de un ahumado en negro intenso, se emplearán tonos marrones, grises, bronces o ciruela, con un difuminado cuidadoso para crear profundidad sin dureza", explica Aluart.
La experta apunta que la intensidad se centrará en la línea de las pestañas, mientras el párpado quedará degradado y más discreto, resultando en una mirada intensa pero elegante, y fácil de llevar en la vida diaria.
Labios en tonos vino
Los colores de labial también presentan novedades. Los tonos vino y burdeos, eternos en otoño, seguirán siendo protagonistas, pero convivirán con una paleta más amplia que incluye marrones, cerezas, nudes rosados y acabados más naturales, según señala Aluart.
La experta aconseja que si los ojos están muy marcados, los labios deberían llevar un tono suave para equilibrar el conjunto. En cambio, con una mirada más discreta, los labios ganan protagonismo y se convierten en el centro del look.
Maquillaje para mujeres de 50 años
Adaptar estas tendencias al maquillaje para pieles maduras implica buscar un aspecto fresco y luminoso. "Una piel ligera, bien hidratada y con un acabado natural suele rejuvenecer más que una base pesada o excesivamente mate", dice la fundadora de mumona.com.
Para los ojos, los tonos marrones, topo o bronce con ahumados bien difuminados ayudarán a definir la mirada, junto a unas cejas mimadas de forma natural. En labios, rosados, cerezas o nudes aportan un toque saludable. Por supuesto, los tonos vino o burdeos pueden usarse si la intensidad se ajusta bien. "A partir de los 50, el objetivo no es ocultar las facciones, sino devolver luz al rostro, definir estratégicamente y mantener la sensación de naturalidad", concluye Aluart.