Albares señala que la "amenaza" a la democracia incluye el "cinismo" y los que "vociferan"
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, alertó sobre la amenaza a la democracia que no solo proviene de quienes se manifiestan en su contra, sino también de la indiferencia y el cinismo.
Durante la clausura de la Escuela de Verano, organizada por la Conferencia Episcopal Española (CEE), la Fundación Pablo VI y la Universidad Pontificia de Salamanca, Albares destacó que tanto la indiferencia como el cinismo erosionan el compromiso colectivo con los valores y prácticas que sostienen la democracia.
En su intervención, realizada en la sede de la Fundación Pablo VI en Madrid, el ministro subrayó que defender la democracia implica fortalecer instituciones sólidas y confiables, fomentar una ciudadanía activa, crítica e informada, y promover una cultura de diálogo, convivencia y respeto, tal como se abordó en las jornadas.
- Defensa de la democracia
- Cambios en el orden internacional
- Conflictos y multilateralismo
- Valores humanistas y política migratoria
Defensa de la democracia
Durante su discurso, repleto de referencias al Papa León XIII, Albares enfatizó la importancia de salvaguardar los derechos humanos, la dignidad de las personas, así como la paz, la igualdad y la justicia social.
El ministro apuntó que el mundo atraviesa un cambio histórico donde el orden internacional enfrenta profundas transformaciones que cuestionan muchas certezas que han sustentado la convivencia durante décadas y que están expuestas a riesgos.
Cambios en el orden internacional
Albares detalló que resurgieron dinámicas que parecían superadas, como el uso de la guerra para lograr objetivos de política exterior, la violación del derecho internacional, el empleo de la desinformación como herramienta para desestabilizar democracias y romper la convivencia, así como la ruptura del compromiso colectivo con la igualdad, la justicia social y el humanismo.
En este sentido, subrayó la presión que soportan las democracias, que también afecta el orden global mediante el cuestionamiento y debilitamiento del multilateralismo.
Conflictos y multilateralismo
El ministro puso ejemplos concretos como la agresión de Rusia contra Ucrania, que recientemente ha causado niveles inéditos de sufrimiento y muertes civiles injustificables; además de las tensiones en Oriente Medio, donde advirtió la posibilidad de una guerra prolongada en Gaza y Líbano, regiones donde también es necesario proteger a las comunidades cristianas.
Mencionó también la crisis en Sudán, una tragedia menos visible en los medios pero que representa un sufrimiento constante para millones de personas.
Valores humanistas y política migratoria
Ante estas circunstancias, Albares abogó por fundamentar el futuro en valores humanistas, reconociendo el papel aliado de la Santa Sede y la Iglesia católica española, que trabajan por construir un mundo mejor.
Además, defendió los derechos de las personas migrantes, apostando por una política migratoria basada en la responsabilidad, humanidad y respeto a los derechos fundamentales.