Aumentan hasta más de 5.000 muertes por ola de calor en Alemania

Varias personas caminan por las calles de la ciudad, a 17 de junio de 2026, en Barcelona, Catalunya (España).
  1. Aumento de muertes por ola de calor en Alemania
  2. Las olas de calor en Europa Occidental
  3. Crisis y críticas políticas en Alemania
  4. Las metas climáticas de Alemania
  5. Alerta de la OMS sobre el calor en Europa

Aumento de muertes por ola de calor en Alemania

En Alemania es común que el número de fallecimientos sea mayor en invierno que en verano, sin embargo, la reciente ola de calor ha provocado un problema político debido a su recurrencia. Según datos del Instituto Robert Koch (RKI), se han registrado unas 5.120 muertes relacionadas con el calor desde principios de este año, la mayoría ocurridas a finales de junio, cuando las temperaturas medias semanales superaron ampliamente los 20 grados centígrados.

Estos números no alcanzan los picos observados en 2018 y 2019, años en los que se contabilizaron 8.400 y 6.900 muertes respectivamente por el calor, pero sí son comparables a los registros entre 2022 y 2025, periodo en el que las muertes oscilaron entre 2.600 y 4.900 anuales. Esto evidencia una dificultad persistente de Alemania para hacer frente a las olas de calor.

Las olas de calor en Europa Occidental

Los informes del RKI señalan que cerca de 4.270 fallecimientos ocurrieron en personas mayores de 75 años, predominando las mujeres debido a su mayor presencia en la población de edad avanzada. Especialmente vulnerables son los mayores de 85 años, que en muchas residencias sin aire acondicionado sufrieron noches con temperaturas superiores a 30 grados.

El calor no es el causante directo de estas muertes, sino que afecta especialmente a personas con afecciones previas como enfermedades cardíacas, pulmonares o renales. En un contexto más amplio, la ola extrema de junio, la más cálida registrada en Europa Occidental, ha generado un escenario preocupante con una temperatura media de 20,74 grados. Durante ese período, Francia, Bélgica, España y los Países Bajos reportaron más de 4.700 muertes excedentes.

Crisis y críticas políticas en Alemania

Durante la ola de calor del 27 al 28 de junio, la ciudad de Colonia registró 120 muertes, un número cuatro veces superior al habitual. Katharina Droege, líder del partido Los Verdes, denunció en un debate parlamentario la falta de declaración pública por parte del canciller Friedrich Merz y criticó la relajación de las leyes de protección climática por parte de su gobierno.

Además, Los Verdes expresaron su rechazo al presupuesto gubernamental para 2027 que contempla recortes millonarios para el Fondo del Clima y la Transformación (KTF), sin precisar aún las cantidades exactas. Aunque en marzo Alemania presentó planes para alcanzar los objetivos climáticos de 2030 y disminuir su dependencia de combustibles fósiles con una inversión de 8.000 millones de euros, los expertos consideran que estas medidas aún son insuficientes.

Las metas climáticas de Alemania

La mayor economía europea aspira a reducir al menos un 65% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a 1990 para 2030, y alcanzar la neutralidad climática en 2045. No obstante, hasta ahora solo ha conseguido una reducción cercana al 48%, lo que refleja un desfase en las políticas actuales para enfrentar el cambio climático.

Alerta de la OMS sobre el calor en Europa

Hans Henri P. Kluge, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, advirtió que menos de la mitad de los países europeos cuentan con un Plan de Acción Nacional para la Salud ante el Calor. Estos planes son esenciales para organizar una respuesta eficaz y evitar que los sistemas sanitarios colapsen durante episodios de calor extremo.

Tras una reunión de emergencia con 41 países miembros de la OMS, la Comisión Europea y organizaciones civiles, Kluge destacó que estos planes "salvan vidas" y que los países que los implementaron respondieron con rapidez y protegereron eficazmente a sus poblaciones en olas anteriores. Sin embargo, señaló deficiencias como la falta de reconocimiento del riesgo entre la población vulnerable y la escasez de recursos de refrigeración para personas sin hogar.

Además, informó que el retraso en declarar formalmente una ola de calor puede ralentizar las medidas sanitarias. Personas en residencias, sin hogar o mayores socialmente aislados continúan sin recibir atención adecuada. Aunque reconoció avances en la gestión intersectorial del calor, Kluge insistió en la necesidad de un mayor compromiso para transformar estos planes en sistemas reales de protección.

Finalmente, la OMS se comprometió a compartir las lecciones aprendidas y apoyar técnicamente a los países que deseen fortalecer sus estrategias, enfocándose tanto en reparar fallos recientes como en preparar los sistemas de salud para afrontar futuras olas de calor con eficacia.