La EASA mantiene hasta octubre la alerta de vuelo hacia Oriente Próximo por la guerra

Archivo - Avión volando.
  1. Ampliación de la recomendación espacial
  2. Situación de los espacios aéreos por país
  3. Contexto del conflicto y efectos en la aviación

Ampliación de la recomendación espacial

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha extendido hasta el 30 de septiembre la recomendación dirigida a las aerolíneas para evitar operar en el espacio aéreo del Golfo Pérsico —incluyendo Baréin, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos— y el Golfo de Omán, así como en los cielos de Irán, Irak, Jordania y Líbano. Esta medida responde al aumento de la inestabilidad generada por el conflicto militar en la región.

En particular, las advertencias más severas están vigentes en Teherán y Bagdad, donde se aconseja no realizar vuelos de ninguna altitud ni nivel. En estos dos territorios no se contemplan excepciones para el tránsito aéreo.

Situación de los espacios aéreos por país

La agencia señala que los eventos militares imprevisibles, junto a la presencia y posible uso de diversos tipos de armamento y sistemas de defensa aérea, representan un riesgo elevado para todos los vuelos comerciales en todos los niveles de altitud sobre Irán e Irak.

Se recomienda un seguimiento constante de la evolución de estos espacios aéreos y estar atentos a cualquier aviso aeronáutico que incluya cierres o restricciones emitidas por las autoridades estatales, además de cumplir con las directrices nacionales correspondientes.

En cuanto a Líbano, se mantiene un riesgo considerable en el espacio aéreo, salvo para vuelos que conectan el Mar Mediterráneo con el Aeropuerto Internacional de Beirut, tanto en llegada como en salida.

Respecto a Jordania, aunque se reportó una mejora significativa en agosto sin actividad bélica, la posibilidad de un nuevo deterioro en la seguridad regional podría exponer nuevamente el espacio aéreo jordano a riesgos importantes.

Para el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, la EASA indica que, aunque persisten riesgos elevados sobre las aguas del Golfo, los vuelos necesarios para llegadas y salidas dentro de las regiones de información de vuelo afectadas pueden realizarse si se adoptan medidas adecuadas basadas en una evaluación constante y monitoreo continuo.

Se advierte también sobre riesgos residuales en las áreas terrestres de estos países, donde los operadores deben extremar precauciones ante la posible actividad de misiles, drones, operaciones de defensa aérea y la caída de escombros.

Contexto del conflicto y efectos en la aviación

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel realizaron ataques militares en territorio iraní. Irán respondió con represalias, lo que desencadenó un conflicto que afecta la seguridad del espacio aéreo no solo en Irán, sino también en países vecinos que albergan bases militares estadounidenses o se han visto involucrados en las hostilidades, incluyendo interceptaciones y otras acciones militares.

El 8 de abril se estableció un alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, vigente hasta el 17 de junio, cuando se prorrogó mediante un memorando por 60 días más. No obstante, la EASA considera que este acuerdo es aún frágil, con tensiones que permanecen elevadas.

Los continuos ataques iraníes contra buques mercantes y las medidas para controlar el estrecho de Ormuz elevan el riesgo sobre el espacio aéreo adyacente y aumentan la probabilidad de represalias que podrían impactar directamente en el espacio aéreo iraní, según señala la agencia europea.