ONG alertan sobre la situación en Venezuela tras terremotos: "Ha pasado un mes y el mundo empieza a mirar a otro lado"

ONG alertan de la situación en Venezuela un mes después de los terremotos
ONG alertan de la situación en Venezuela un mes después de los terremotos

En Venezuela, un mes después de los terremotos que causaron más de 5.300 muertos y 16.700 heridos, junto con amplios daños materiales, diversas ONG alertan sobre una nueva etapa en la emergencia. Aunque distinta, esta fase no es menos grave para la población, especialmente para los grupos más vulnerables como menores, mujeres y familias.

La directora general de Plan International en España, Virginia Saiz, señala que "un mes tras los sismos, la atención global comienza a desvanecerse, pero para miles de niñas la crisis solo ha cambiado de forma". Destaca que estas menores enfrentan ahora una situación en la que se encuentran solas ante las consecuencias, expuestas a la violencia, sin privacidad para atender su salud menstrual y con la amenaza de no regresar a la escuela. Por tanto, reclama que la recuperación se centre en ellas desde el primer momento, no cuando sea tarde.

Esta ONG hace hincapié en las niñas y adolescentes, quienes soportan las consecuencias menos visibles del desastre. Según Plan International, aumentan los riesgos de violencia y la interrupción de servicios esenciales como la atención a la salud menstrual y el acceso educativo, condiciones que se vuelven cada vez más inciertas.

  1. Condición de los campamentos temporales
  2. Riesgos específicos para los niños y adolescentes
  3. Dificultades en la salud menstrual
  4. Impacto en la educación
  5. Respuesta y apoyo de UNICEF
  6. Salud mental y recuperación

Condición de los campamentos temporales

Más de 23.000 personas permanecen en campamentos temporales distribuidos en varias zonas del país. No obstante, Plan International advierte que estos lugares no siempre representan un espacio seguro para niñas y jóvenes. Muchas carecen de baños separados o áreas donde puedan tener privacidad, por lo que estas áreas, en lugar de protegerlas, incrementan su exposición a la violencia y abusos.

Asimismo, varias familias optaron por instalarse fuera de los campamentos oficiales, ocupando plazas y terrenos cercanos a sus viviendas dañadas. Estas zonas carecen de servicios básicos como agua potable, alimentos y protección adecuada.

Andreina, una madre de 26 años, explica su decisión: "Prefiero estar en una plaza donde conozco a la gente que me rodea que ir a un lugar enorme donde no sabes quién entra ni quién sale".

Riesgos específicos para los niños y adolescentes

Según Yessica Serrano, asesora regional de Protección de la Infancia en Acción Humanitaria de Plan International en Venezuela, "el entorno protector de la infancia se debilita en emergencias". Las personas cuidadoras enfrentan altos niveles de estrés, escenario en que redes de trata y agresores se aprovechan. No todos los niños reaccionan igual ante la crisis: las niñas y adolescentes son más vulnerables a la explotación sexual, violencia y trabajo doméstico. Por su parte, los adolescentes varones corren peligro de ser reclutados por grupos criminales.

Dificultades en la salud menstrual

Otro asunto prioritario es el acceso a productos para la salud menstrual. La falta de materiales adecuados y espacios privados limita el acceso de las adolescentes a apoyos disponibles en los campamentos, aumentando su aislamiento en momentos de alta vulnerabilidad.

Andrea, voluntaria de 17 años en una organización asociada a Plan International, indica que "la gente está preocupada por comida, agua y recursos básicos, pero nadie piensa en lo que necesitan las mujeres: compresas, papel higiénico y lo más fundamental".

Impacto en la educación

La educación es otra de las grandes afectadas. Aunque al momento las escuelas venezolanas están en vacaciones, el terremoto interrumpió el cierre del curso anterior para miles de niños. La reapertura en septiembre, inicio del próximo ciclo escolar, es incierta. Esto priva a la infancia de uno de los pocos entornos protectores que facilitan la recuperación.

Plan International advierte que para las niñas esta situación es particularmente peligrosa, pues el cierre de aulas aumenta las probabilidades de abandono escolar, obligándolas a incorporarse al trabajo doméstico, matrimonio infantil o el cuidado de hermanos menores.

Respuesta y apoyo de UNICEF

UNICEF reporta que actualmente cerca de 23.100 personas se encuentran en campamentos temporales en La Guaira, Distrito Capital, Miranda y Aragua. La organización provee ayuda vital a casi 470.000 personas, entre ellas 169.000 menores, en áreas relacionadas con salud, nutrición, agua y saneamiento, protección infantil, educación y servicios sociales. Además, han sido afectados 856 edificios, con 190 derrumbados completamente.

El representante de UNICEF en Venezuela, Manuel Rodríguez Pumarol, señala que "un mes tras los terremotos, niños y familias siguen enfrentando las secuelas visibles e invisibles del desastre. El miedo, la incertidumbre y el desplazamiento pueden impactar profundamente en su bienestar". Pide mantener el apoyo para asegurar el acceso a agua potable, atención médica y protección.

Destaca que la crisis aumenta el riesgo de angustia psicológica, violencia, abandono, explotación y separación familiar. El hacinamiento, la rutina interrumpida y la incertidumbre prolongada intensifican estos peligros, especialmente para los más vulnerables.

UNICEF solicita a donantes y aliados que continúen la ayuda. Se requieren 65,7 millones de dólares para responder en los meses siguientes. Hasta ahora, han suministrado agua potable a más de 8.900 personas, distribuyendo 80.000 litros diarios en tres campamentos en La Guaira, además de entregar artículos de higiene esenciales a 29.000 personas y medicamentos a 198 centros de salud, beneficiando a cerca de 49.000 personas. También ofrecen apoyo psicosocial y servicios sociales básicos.

Victoria, de nueve años, relata su temor ante cualquier viento fuerte: "Corro a mi habitación y me escondo". Naomi, de cinco, confiesa que las pesadillas forman parte de sus noches: "Soñaba que un tsunami me perseguía en la playa". Michelle, madre de tres, observa un ambiente de miedo en sus hijas y enfatiza la necesidad de apoyo psicológico.

Salud mental y recuperación

Médicos del Mundo alerta que la recuperación de Venezuela ahora debe atender una crisis menos visible: la salud mental. Tras atender heridas y necesidades urgentes, el desafío es evitar que las secuelas psicológicas se prolonguen. Es crucial que la población mantenga acceso a atención sanitaria, en especial en salud mental y apoyo psicosocial, áreas que suelen quedar relegadas cuando disminuye el interés mediático.

El rescatista Germán Bello comenta que ya se percibe una gran necesidad de terapia emocional por estrés postraumático y un creciente cansancio emocional.

Marina Stussi, coordinadora de salud mental de Médicos del Mundo en el lugar, indica que con el paso del tiempo, el cansancio conecta con sensaciones de dolor, pérdida y desesperanza. Recomienda recuperar pequeñas rutinas diarias y crear entornos seguros para favorecer la recuperación.