La trata en India afecta a víctimas cada vez más jóvenes mientras buscan rehacer su vida
Saleya (nombre ficticio) era apenas una adolescente cuando fue engañada con la promesa de un empleo doméstico en Bombay por parte de una mujer de su pueblo. Luego fue vendida por 100.000 rupias (unos 900 euros) y terminó dentro de una red de trata con fines de explotación sexual, un problema que, según Sonrisas de Bombay en el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas que se conmemora cada 30 de julio, sigue afectando a cientos de mujeres y menores cada año en el sur de Asia.
Tras ser liberada, Saleya reside actualmente en la casa de acogida Udaan, un proyecto que la organización ha puesto en marcha para apoyar a mujeres sobrevivientes de trata. Allí recibe atención médica, psicológica y formación en un oficio, con el objetivo de que pueda reconstruir su vida de manera independiente. Desde la apertura de este centro en 2019, 24 mujeres han logrado recuperarse y retomar sus proyectos personales.
- Contexto y cifras de la trata en India
- Casos especialmente preocupantes de menores
- Acciones y programas de prevención
- Colaboración institucional para la lucha contra la trata
Contexto y cifras de la trata en India
Sonrisas de Bombay advierte que la historia de Saleya no es un caso aislado. De acuerdo con el informe 'Crime in India' del National Crime Records Bureau, organismo dependiente del Ministerio del Interior de India, el 40% de los casos de trata registrados en el país tienen como objetivo la explotación sexual.
Casos especialmente preocupantes de menores
La situación es más alarmante entre los menores de edad. Según el mismo informe, en varios estados indios, cerca del 50% de las víctimas de trata son niños y niñas. Muchos son captados para la prostitución o para desempeñar trabajos peligrosos, precarios o ilegales desde muy temprana edad, incluso desde los cinco años.
Como ejemplo, Sonrisas de Bombay recuerda el rescate, realizado en junio, de un niño explotado en labores domésticas para una familia de clase media. Esta operación contó con la colaboración entre la policía y el equipo de rescates de la organización.
Varsha Kamble, responsable de Igualdad de Género de Sonrisas de Bombay, apunta que la edad de las víctimas continúa descendiendo. Señala el caso de una joven de 14 años obligada por sus tíos a prostituirse. Su padre había fallecido y su madre mendigaba en la calle para mantener a la familia. A pesar de su rechazo, su entorno justificaba esta situación como algo habitual para ganarse la vida en ese barrio.
Acciones y programas de prevención
La organización subraya que el acceso y la permanencia en la escuela son factores clave de protección frente a la explotación laboral precoz y la trata de personas. Por ello, mantiene un programa de becas para facilitar la educación de menores en situación de exclusión social.
Desde 2010, esta iniciativa ha permitido que más de 1.300 niños y niñas de entre seis y catorce años accedan a la educación. De forma paralela, el año pasado Sonrisas de Bombay participó en el rescate de 36 supervivientes en 15 operaciones diferentes.
En total, desde 2020, la organización ha liberado a 166 víctimas de trata, de las cuales cerca del 20% eran menores, en su mayoría niñas y adolescentes. Con ocasión del Día Mundial contra la Trata de Personas, la entidad pide no bajar la atención sobre esta problemática que sigue afectando especialmente a mujeres y menores vulnerables.
Colaboración institucional para la lucha contra la trata
La Fundación Amaranta también desarrolla acciones para erradicar la trata. En Assomada (Cabo Verde), el Observatorio Nacional contra la Trata de Personas y el proyecto Kredita na Bô, impulsado por las Religiosas Adoratrices con apoyo de la Fundación Amaranta, trabajan para sensibilizar a la población sobre este delito y reforzar la protección de quienes están en situación de riesgo.
Mediante charlas en escuelas, actividades comunitarias y visitas puerta a puerta, este proyecto pretende que más personas conozcan los riesgos, identifiquen las señales de la trata y contribuyan a construir comunidades más seguras y comprometidas.
La entidad destaca que combatir la trata es una tarea que solo puede lograrse con un esfuerzo conjunto entre instituciones públicas, organizaciones sociales y la sociedad en general.