Receta sencilla para preparar galletas de avena para un estilo de vida fitness

Galletas de avena

Agosto ya llegó a su fin, esa época del año en la que, al menos donde vivo, resulta casi imposible pasear por la gran cantidad de turistas que hay (de verdad, ¡demasiados!). Para mí, el verano de verdad comienza ahora, con temperaturas más agradables y menos aglomeraciones. Para ayudar a que la vuelta a la rutina sea más llevadera, hoy comparto cómo preparar unas galletas de avena caseras fáciles y deliciosas.

Estas galletas son un auténtico placer y una receta sencilla que merece la pena guardar, ya que se pueden modificar de muchas formas y acabarán siendo tus favoritas. Si, como a mí, se os ha ido un poco la mano con los helados este verano, estas galletas de avena saludables van a ser un buen aliado para retomar hábitos con energía.

Además, si queréis apostar por opciones aún más sanas, podéis cambiar el azúcar moreno por panela o azúcar de coco. Ambas opciones son estupendas y el resultado es igualmente delicioso. Incluso se puede usar harina sin gluten, como la de chufa o quinoa, que también está fantástica.

  1. Ingredientes
  2. Paso a paso

Ingredientes

Para preparar estas galletas se necesitan:

  • 120 gramos de harina integral de trigo
  • 90 gramos de mantequilla
  • 90 gramos de copos de avena finos
  • 80 gramos de azúcar moreno o panela
  • 30 mililitros de leche de avena
  • 5 mililitros de esencia de vainilla
  • 1 cucharadita de polvos para hornear

Paso a paso

La elaboración de estas galletas de avena fitness es muy sencilla. Primero, en un bol se mezclan la harina, los polvos para hornear y la avena. Si se desea, se puede triturar un poco la avena, aunque a mí me gusta usarla fina y dejarla tal cual.

Después, en la batidora con el accesorio de pala, se coloca la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar moreno o panela. Se bate hasta obtener una crema homogénea.

Una vez preparada la crema, se va incorporando poco a poco la mezcla de harina y avena hasta integrarla por completo. Al subir la velocidad de la batidora, la masa parecerá arenosa, pero es normal y está en la dirección correcta.

A continuación, se añade la leche de avena y la esencia de vainilla y se continúa mezclando hasta obtener una masa que permita formar bolitas con las manos sin que se deshagan. Si la masa queda demasiado seca, es mejor esperar un poco para que se hidrate y absorba el líquido, y si sigue seca, añadir un poco más de leche.

Luego, se extiende la masa entre dos hojas de papel de horno con un rodillo, logrando un grosor aproximado de 4 milímetros. Después se deja reposar en la nevera durante una hora.

Es fundamental que la masa esté bien fría para que las galletas mantengan su forma durante el horneado. Si la masa pierde consistencia, se vuelve a refrigerar o, si hay prisa, se puede congelar unos minutos.

Cuando la masa esté fría, se usan un cortador y un sello para dar forma a las galletas, y se vuelven a guardar en la nevera hasta que endurezcan. Si se tiene prisa, media hora en el congelador ayudará.

Mientras tanto, el horno se precalienta a 180º C. Para asegurar el horneado perfecto, es recomendable hacer una primera galleta de prueba y, dependiendo del resultado, hornear el resto. El tiempo ideal suele ser alrededor de 10 minutos, o hasta que los bordes comiencen a dorarse.

Después de hornear, se deja reposar las galletas durante 5 minutos a temperatura ambiente para evitar que se rompan, y luego se colocan en una rejilla para que se enfríen completamente.

Y así de simple se consigue preparar unas deliciosas galletas de avena caseras fáciles, perfectas para cuidar la alimentación sin renunciar al sabor.