Detectan compuestos químicos en platos de pescado y marisco sin riesgo para salud
- Sustancias químicas en platos preparados a base de pescado y marisco
- Efecto del procesamiento industrial y envasado en la contaminación
- Exposición según grupos poblacionales
Sustancias químicas en platos preparados a base de pescado y marisco
La Universitat Rovira i Virgili (URV) ha detectado la presencia de compuestos químicos de producción masiva en platos preparados que contienen pescado y marisco. A pesar de esta presencia, el análisis de riesgo indica que los niveles hallados no representan un peligro significativo para la salud humana.
Este estudio, publicado en la revista Analytical and Bioanalytical Chemistry, examinó 18 productos vendidos en Tarragona, incluyendo platos precocinados, frescos, refrigerados y congelados. Estos contienen especies frecuentemente consumidas en Cataluña como calamar, salmón, mejillón, gamba, sardina, merluza y bacalao.
Se buscaron 29 compuestos pertenecientes a diferentes grupos químicos, entre ellos ftalatos, organofosfatos, benzotiazoles y fragancias sintéticas. La mayoría de estos compuestos fueron detectados en alguna de las muestras analizadas.
Algunas sustancias pueden llegar al medio acuático y acumularse en organismos marinos, además de migrar hacia los alimentos desde los materiales de envasado, especialmente al conservar, cocinar o recalentar las comidas.
Los resultados muestran que los ftalatos fueron los contaminantes más comunes en la mayoría de los platos, especialmente en dos muestras preparadas con merluza. Por otro lado, en los mejillones se encontró una mayor concentración de organofosfatos.
Los investigadores enfatizan que los niveles detectados están por debajo de los límites de preocupación tanto para compuestos sin potencial cancerígeno como para aquellos con clasificación carcinogénica. El escenario con mayor riesgo no cancerígeno se observó en un plato de merluza al vapor con arroz y gambas en salsa, pero también se mantuvo muy por debajo del umbral de referencia.
Efecto del procesamiento industrial y envasado en la contaminación
Los niveles de contaminación observados en platos preparados son, en general, algo más altos que los reportados en estudios previos sobre pescado y marisco crudo de la misma región.
Este hallazgo sugiere que factores como el procesamiento industrial y los materiales de envasado pueden contribuir a aumentar la presencia de estos contaminantes en los productos alimentarios.
Sin embargo, el estudio no atribuye la contaminación a una única fuente, ya que pueden influir diversos elementos, como el origen de la materia prima, el tipo de especie, el contenido de grasa, el método de cocción, las condiciones de conservación y los materiales del envase.
Además, se analizó la relación entre el contenido graso de las especies y la presencia de los compuestos químicos. Los resultados indican que los organofosfatos, los almizcles sintéticos y las bencenosulfonamidas se encontraron en concentraciones más elevadas en especies con mayor contenido lipídico, lo cual concuerda con su capacidad de acumularse en tejidos grasos.
Por el contrario, los ftalatos resultaron más abundantes en especies con menor contenido de grasa, especialmente en platos de merluza, lo que refuerza la hipótesis de que fuentes externas, como el contacto con plásticos o procesos de elaboración y conservación, también influyen en su presencia.
Exposición según grupos poblacionales
Para estimar la exposición de la población a estas sustancias químicas, se calculó la ingesta potencial en diferentes grupos: hombres y mujeres adultos, adolescentes de 10 a 19 años, así como hombres y mujeres mayores de 65 años.
El grupo con mayor nivel de exposición fue el de hombres mayores, debido a que, según los datos de consumo considerados, este grupo presenta un consumo más elevado de pescado y marisco. Los platos basados en merluza fueron la principal fuente de exposición, tanto por su frecuencia de consumo como por las concentraciones encontradas.
Los autores subrayan que estos hallazgos no ponen en duda los beneficios del consumo de pescado y marisco, que es parte integral de una dieta equilibrada gracias a su aporte de proteínas de alta calidad, vitaminas y ácidos grasos omega-3.
Destacan también la importancia de ajustar los estudios a los hábitos alimentarios reales, considerando que la mayoría de las investigaciones previas se centraban en productos crudos, mientras que el consumo de platos preparados ha aumentado. Analizar estos productos ofrece una perspectiva más precisa de la exposición actual de la población a los contaminantes químicos.