El ex número dos de Interior niega espiar a Bárcenas y descarta grabaciones a Rajoy

El exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, a su llegada a la Audiencia Nacional, a 4 de mayo de 2026, en San Fernando de Henares, Madrid (España).

En Madrid, el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, negó este jueves haber ordenado un supuesto espionaje para obtener información del extesorero del PP Luis Bárcenas. Declaró que tenía la impresión de que las grabaciones que Bárcenas mencionó, en las que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy hablaba sobre la caja B del partido, "no existían".

Estas declaraciones se produjeron durante el juicio en la Audiencia Nacional que investiga la 'Operación Kitchen'. La causa analiza el presunto espionaje que en 2013 habría sido organizado por el Ministerio del Interior bajo el Gobierno de Rajoy, con el objetivo de sustraer información a Bárcenas sobre dirigentes del PP y, supuestamente, dificultar las pesquisas sobre una posible contabilidad paralela en la formación política.

Martínez comenzó su intervención anunciando que solo respondería preguntas formuladas por su abogado y el tribunal. Explicó que Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior y también acusado en este proceso, nunca le expresó "ninguna preocupación" en cuanto a las grabaciones de Bárcenas. "Pensaba que no existían", sentenció.

Asimismo, rechazó categóricamente haber ordenado destruir los discos duros de Bárcenas, que supuestamente contenían datos sensibles sobre la contabilidad del PP. "De ninguna manera. Lo de los discos duros de Bárcenas es una especie de leyenda mediática que ha tenido mucha difusión. La idea de que alguien ordenara buscarlos es no solo falsa, sino una fantasía", afirmó.

También negó haber dado instrucciones al comisario Enrique García Castaño, inicialmente acusado pero sobre quien se archivó el caso por razones médicas, para acceder al local de Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, con la intención de sustraer información. Esto también calificó de "leyenda".

El ex número dos de Interior afirmó que "jamás" mandó realizar investigaciones sobre ningún asunto y que Fernández Díaz le consultó en 2013 si tenía conocimiento sobre un colaborador cercano a la familia Bárcenas. Esta referencia alude a la captación de Sergio Ríos, chófer del extesorero, como confidente en la presunta red. Martínez aseguró que no facilitó su integración en la Policía y que solo conoció a Ríos tras el inicio del proceso judicial.

Según comentó, fue Eugenio Pino, ex director adjunto operativo de la Policía Nacional y acusado en el juicio, quien le confirmó que Ríos era un "colaborador" de la Policía Nacional.