Feijóo promete un Gobierno “presente y veraz” y asegura que no busca La Moncloa solo por el desgaste de Sánchez
Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular y líder de la oposición, ha reafirmado este sábado su compromiso de liderar un Gobierno activo y honesto, dispuesto a afrontar los desafíos sin evadir responsabilidades. Durante la inauguración del curso político del PP en Cerdedo-Cotobade, Feijóo enfatizó que no aspira a llegar a La Moncloa solo por el desgaste del actual Ejecutivo, sino por tener claro el plan que debe seguirse tras la etapa de Pedro Sánchez.
Con énfasis en su trayectoria como gestor público, recordó haber enfrentado diversas crisis, desde la deuda pública hasta la pandemia, en su labor como presidente de Galicia. Subrayó que gobernar implica tomar decisiones difíciles, asumir errores y estar disponible tanto en los logros como en los momentos de dificultad.
El líder 'popular' rechazó ser un político artificial o pasivo, y afirmó que España no necesita más dirigentes "de cartón-piedra".
La propuesta de Feijóo
Feijóo ha insistido en que no busca la Presidencia por ser una opción alternativa al fracaso del actual Ejecutivo, sino por su convicción y conocimiento acerca de cómo debe gobernarse España a partir del cambio.
Reconoció que no será un presidente perfecto, pero sí uno que esté siempre presente y que nunca abandonará a los ciudadanos. Se comprometió a ser sincero, a no ajustar su mensaje a lo que cada grupo quiere escuchar, sino a ofrecer la verdad.
Además, reivindicó un Ejecutivo nuevo que sea capaz de proteger, administrar con eficacia, cumplir con sus promesas y actuar con decencia.
El curso político del cambio
El líder del PP situó el inicio del nuevo ciclo político como una etapa crucial, en la que se celebrarán elecciones municipales y autonómicas en muchas comunidades, y más adelante, comicios generales aún sin fecha confirmada.
Feijóo aseguró que el partido está preparado no solo para mantener los resultados obtenidos en 2023, sino para superarlos, capitalizando el ánimo de cambio que percibe en la sociedad española.
Manifestó que el objetivo es conseguir alcaldes "útiles", gobiernos autonómicos que funcionen eficazmente y un relevo claro en el Ejecutivo central, afirmando que la etapa del sanchismo ya está concluida y queda certificarlo en las urnas.
De acuerdo a su visión, España precisa de una reconstrucción profunda e integral, comparable a la realizada tras la Transición, porque, dijo, "lo han dañado todo". Prometió además transparencia, certeza política, seguridad en todos los ámbitos y el restablecimiento de servicios públicos eficientes.
Críticas al gobierno y retos
Durante su discurso, Feijóo señaló la incapacidad del Gobierno para resolver la crisis migratoria irregular, a la que calificó como la más numerosa de Europa, y criticó la subida de impuestos y la falta de lucha efectiva contra la corrupción.
También puntualizó que el problema de la vivienda ha escalado del décimo sexto al primer lugar en las preocupaciones ciudadanas, en parte por la inacción del Ejecutivo.
El dirigente popular remarcó que no se conforma con una victoria estrecha, sino que busca un triunfo contundente que impida a los perdedores volver a gobernar, comprometiéndose a merecer ese triunfo mediante propuestas claras y un diálogo convincente con la sociedad.
Para cerrar, sintetizó su proyecto en la formación de un Gobierno que proteja, administre, cumpla y actúe con decencia, señalando que España ha esperado demasiado tiempo y que el momento del cambio ha comenzado, presentándolo como la alternativa que el país necesita.