Marlaska pide calma en Ceuta y destina 35 millones para reforzar frontera
La situación en Ceuta ha vivido momentos de gran tensión tras la entrada masiva de migrantes a finales de julio. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha hecho un llamado a la calma y ha destacado la actitud ejemplar que han mostrado los ceutíes durante esta crisis. Además, ha puesto en valor la cooperación que ha tenido España con Marruecos, fundamental para gestionar esta compleja situación.
Consciente de la necesidad de reforzar la frontera, el ministro ha adelantado que se está tramitando una financiación europea de 35,6 millones de euros para ampliar los espigones fronterizos en El Tarajal y Benzú, junto con otras medidas que buscan evitar que se repitan episodios como el del 30 de julio. Este plan incluye la instalación de barreras marítimas y la construcción de un nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) con capacidad para 800 personas.
Estas acciones forman parte de una estrategia integral y a largo plazo que pretende mejorar la seguridad en la ciudad autónoma, reforzada desde 2018 con una inversión de más de 34 millones de euros. Además, el proyecto de infraestructuras incluye la edificación de nuevas sedes policiales, financiadas también con fondos europeos, destinadas a reforzar tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil en Ceuta.
- Medidas y cooperación para reforzar la frontera
- Refuerzo de fuerzas de seguridad y recursos técnicos
- Respuesta y actuación del gobierno ante la crisis
- Balance y proyecciones sobre la situación migratoria
Medidas y cooperación para reforzar la frontera
El ministro del Interior ha subrayado la importancia de frenar la violencia y de responder con empatía hacia la ciudadanía de Ceuta. Ha lamentado los discursos de odio que han surgido, especialmente desde ciertos sectores políticos, y ha pedido responsabilidad para mantener la paz social.
Parte del plan para evitar futuros intentos masivos de entrada incluye un sistema permanente de contención marítima con boyas fondeadas y un nuevo CATE permanente, con financiamiento europeo que cubrirá el 90% del costo. Además, se están incorporando nuevas tecnologías, como embarcaciones ligeras para intervenciones rápidas, dispositivos para acciones subacuáticas y vigilancia aérea mediante drones.
Refuerzo de fuerzas de seguridad y recursos técnicos
Desde el inicio de la crisis, se han desplegado hasta 1.600 agentes entre Policía Nacional y Guardia Civil en Ceuta. Este aumento en efectivos responde también a la necesidad de una vigilancia más estricta tras la sentencia del Tribunal Supremo que limitó algunos mecanismos de rechazo fronterizo.
Desde julio se sumaron 70 guardias civiles a la frontera, además de recursos como embarcaciones, helicópteros y drones, junto al sistema de boyas para controlar la zona marítima. Este refuerzo ha contado con el despliegue puntual de las Fuerzas Armadas para apoyar las tareas de seguridad.
Respuesta y actuación del gobierno ante la crisis
Según Marlaska, el Gobierno ha actuado de manera coordinada, ordenada y siempre respetando los derechos humanos durante esta compleja situación. La comunicación constante con las autoridades locales y la firmeza en la actuación han sido claves para gestionar la entrada masiva de migrantes y afrontar la tensión social generada.
El ministro ha destacado la solidaridad de los ceutíes frente a las tentativas de crear crispación y ha rechazado la estigmatización contra personas vulnerables, enfatizando que la violencia y los discursos de odio no llevan a ninguna solución.
Balance y proyecciones sobre la situación migratoria
Tras la crisis, la mayoría de los 72.000 migrantes que llegaron a Ceuta han regresado voluntariamente a Marruecos gracias a la colaboración entre ambos países, aunque persisten unos 5.000 en la ciudad, entre ellos 1.500 menores. Las autoridades marroquíes han interceptado ya más de 2.700 intentos de salidas irregulares hacia España durante este año.
El ministro ha insistido en la necesidad de aprender de este episodio para prevenir futuros incidentes, calificando lo ocurrido a finales de julio y principios de agosto como uno de los mayores desafíos recientes en gestión migratoria y de fronteras.
El compromiso del Gobierno y del Ministerio del Interior es continuar atendiendo estas situaciones, agilizando los procesos de solicitud de asilo y las medidas legales correspondientes para garantizar tanto la protección de la frontera como el bienestar de los habitantes de Ceuta.