Mónica García señala a Ayuso por excluir a no empadronados del abono transporte

La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García.
  1. La polémica alrededor de la TTP-personal en Madrid
  2. Argumentos desde el gobierno regional

La polémica alrededor de la TTP-personal en Madrid

La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha manifestado este sábado su rechazo a la medida anunciada por el Ejecutivo madrileño, encabezado por la presidenta Isabel Díaz Ayuso. La nueva regulación restringe a partir del lunes la emisión de la Tarjeta de Transporte Público Personal (TTP-personal) exclusivamente a residentes empadronados en la Comunidad de Madrid y en ciertas localidades de Castilla-La Mancha y Castilla y León.

Según publicó el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), esta disposición abarca tanto la entrega de nuevas tarjetas como la reposición de duplicados, aunque no se aplicará de forma retroactiva. Mónica García calificó esta decisión como una manifestación clara de intenciones para obstaculizar la regularización de personas migrantes y perjudicar a quienes residen en la región para trabajar, pero no aparecen empadronados por diversas circunstancias.

La ministra resaltó que "para ser de Madrid solo hay que vivir en Madrid" y denunció que mientras su ministerio había eliminado el requisito del empadronamiento para acceder a la sanidad pública, la presidenta madrileña impone esta condición en lo que calificó como una estrategia para adoptar la "prioridad nacional" promovida por Vox, incluso sin formar parte de ese partido. Además, acusó a Ayuso de adoptar posturas que a juicio de García resultan "racistas, xenófobas y excluyentes".

Desde Más Madrid se comprometieron a exigir la revocación de esta medida, con el fin de promover nuevamente políticas humanistas en la Comunidad, rescatando valores que, según García, el Partido Popular había destacado durante la visita del papa León XVII, un gesto que señaló fue seguido por un cambio radical en la práctica política al aterrizar el pontífice. "No sé si recordáis al Partido Popular aplaudir durante seis minutos al Papa cuando hablaba de humanidad, cuando hablaba de acogida al migrante, cuando hablaba de las cosas normales que nos hace ser una sociedad y, sin embargo, el PP nada más despegar el avión del Papa hace lo único que sabe hacer", añadió García.

Argumentos desde el gobierno regional

Por otro lado, el Gobierno de la Comunidad de Madrid defendió esta medida calificándola de "sentido común". Argumentan que las bonificaciones al transporte público son sufragadas en un 94% con fondos de los contribuyentes madrileños, por lo que consideran justo que solo los empadronados en la región tengan derecho a la TTP-personal. Se estima que la medida afectará a un 3,4% de los usuarios del servicio.

Así lo afirmó el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, quien explicó que esta regulación está contemplada en el reglamento del Consorcio Regional de Transportes, si bien hasta ahora no se había podido validar el cumplimiento del requisito por limitaciones técnicas. García Martín señaló que "lo que parece de sentido común es que todas esas bonificaciones al transporte público, que son afrontadas por parte de la Comunidad de Madrid con los impuestos de los madrileños en un 94%, pues que lógicamente se estén aplicando a aquellas personas que están empadronadas en nuestra región y que por tanto pues están cotizando".

En respuesta a estas declaraciones, Mónica García hizo una crítica irónica en referencia al novio de la presidenta Ayuso, Alberto González Amador, actualmente investigado por presunto fraude fiscal, y reafirmó la contribución tributaria de la población migrante. Señaló que los migrantes participan "más de la solidaridad, del pago de los impuestos a través de los impuestos indirectos que cualquier defraudador de Hacienda, consciente de que está defraudando Hacienda, consciente de que está defraudando el dinero que debería ir, por ejemplo, para mejorar las condiciones laborales de los profesionales".

Por último, García denunció que Ayuso dirige los impuestos de los madrileños hacia ciertos sectores específicos, enumerándolos como: "Uno, a Quirón; dos, a sus empresas amigas; tres, a su entorno familiar; y cuatro, a los más millonarios que se tienen que ahorrar los impuestos".