Sumar pide al Gobierno asegurar la continuidad del formato físico en videojuegos

Persona juega a un videojuego durante la feria del videojuego español 'Mad Games Show', en la sede del Colegio Oficial de Arquitectos, a 11 de abril de 2026, en Madrid (España).
  1. Sumar reclama mantener el formato físico en videojuegos
  2. Propuesta para proteger el videojuego como patrimonio cultural

Sumar reclama mantener el formato físico en videojuegos

Sumar ha exigido al Gobierno que tome medidas para garantizar que los consumidores puedan seguir optando por el formato físico en videojuegos, en medio del avance imparable de las suscripciones y licencias digitales. La coalición insiste en que los jugadores deben ser “propietarios” de sus juegos y no “inquilinos precarios” a merced de las grandes multinacionales del sector.

Los parlamentarios Alberto Ibáñez y Nahuel González presentaron recientemente una proposición no de ley que será debatida en la Comisión de Cultura del Congreso. En ella, solicitan asegurar el derecho a elegir libremente el formato y llaman a evitar prácticas monopolísticas en la industria del videojuego y el cine en formato doméstico.

Esta iniciativa coincide con el inicio de una huelga convocada por usuarios y consumidores de videojuegos este domingo, un movimiento que cuenta con el respaldo de Ibáñez. La protesta busca frenar una tendencia hacia la exclusividad digital, que según la propuesta parlamentaria, reduce las posibilidades de elección y propiedad real de los usuarios.

“Una huelga que quiere frenar una injusticia de las grandes tecnológicas que quieren que los jugadores dejen de ser propietarios para ser inquilinos precarios dependientes de las suscripciones que en cada momento las multinacionales del videojuego quieran”, afirmó Ibáñez en declaraciones difundidas a los medios de comunicación.

Además, el diputado de Compromís adscrito a Sumar subraya la importancia de mantener las tiendas físicas como espacios cruciales para la socialización y para proteger los empleos vinculados al mercado tradicional del videojuego.

Propuesta para proteger el videojuego como patrimonio cultural

La iniciativa parlamentaria insta al Ministerio de Cultura y a otras administraciones públicas a preservar el videojuego en formato físico como un elemento esencial de la cultura contemporánea. Consideran que estas obras, junto con el cine y otros productos audiovisuales, deberían ser catalogadas como bienes culturales protegidos.

Esta clasificación permitiría garantizar derechos como el préstamo, el coleccionismo y la reventa incluso en el ámbito digital. La exposición de motivos advierte que la desaparición del soporte físico implica que los consumidores solo poseerán licencias de uso revocables. Estas dependen íntegramente de que las compañías mantengan sus servidores activos y sus acuerdos comerciales vigentes.

Sumar alerta además sobre las consecuencias para la competencia, ya que dejar de vender discos eliminaría rivalidad entre grandes cadenas comerciales y tiendas especializadas. Así, las plataformas podrían fijar precios, promociones y condiciones sin alternativas para el usuario.

En España, las tiendas físicas captan el 35% del consumo total de videojuegos, generando un mercado valorado en 2.408 millones de euros. La desaparición de este formato también pone en riesgo sectores como el mercado de segunda mano, el intercambio entre usuarios y el préstamo de juegos.

Por ese motivo, Sumar exige al Gobierno que analice de forma detallada el impacto económico de esta transformación y que lleve al ámbito europeo propuestas para evitar monopolios y abusos en el mercado comunitario.