Armengol se despide de la política balear aceptando errores y rechazando críticas de corrupción del PP
- Balears afronta un nuevo escenario político
- Reconocimiento de errores y defensa de los valores
- Crítica al gobierno actual y alianzas políticas
Balears afronta un nuevo escenario político
Francina Armengol, secretaria general del PSIB-PSOE, ha anunciado su retirada de la política activa en Baleares, reconociendo la existencia de "errores y momentos complicados" dentro del partido, aunque ha rechazado aceptar "lecciones de corrupción" procedentes del PP.
Este anuncio se produjo durante un discurso de aproximadamente una hora en el Consell Polític del PSIB-PSOE celebrado el sábado por la mañana. En él, Armengol confirmó que no participará en las primarias del partido ni optará a la presidencia de las próximas elecciones autonómicas en Baleares.
No obstante, sí ha expresado su intención de encabezar la lista electoral del PSIB-PSOE al Congreso de los Diputados, institución de la que actualmente es presidenta, según informó a la ejecutiva del partido.
Durante su intervención, iniciada con un cálido aplauso, Armengol analizó el contexto social, económico y político internacional, considerándolo esencial para preparar al partido de cara a los retos electorales venideros.
Señaló que "el mundo está en un momento de complejidad enorme" y alertó sobre la acción de un reducido grupo de poderosos que buscan desequilibrar el orden internacional, atentando contra la paz y el diálogo. "Es gente que siempre se mueve por su bolsillo y está tratando, de alguna manera, de perturbar las democracias e influir en aquello por lo que hemos luchado", afirmó.
Reconocimiento de errores y defensa de los valores
Armengol explicó que estos intereses dañinos operan a través de lo que denominó "grandes tecno-oligarcas" que influyen mediante los dispositivos móviles, propagando mensajes falsos y perversos que afectan a la defensa de las democracias y derechos fundamentales. No enmarcó esto como un conflicto político tradicional entre derecha e izquierda, sino como una cuestión crucial para proteger los sistemas democráticos.
La líder socialista destacó que el modelo que promueven estas fuerzas se basa en mensajes cargados de odio, racismo, machismo y xenofobia, los cuales ignoran a los más vulnerables y fomentan la confrontación social. En este sentido, valoró el papel decidido y valiente del presidente Pedro Sánchez y su gobierno, que apuesta por la paz, el diálogo y el cumplimiento de las normas.
En cuanto al partido, Armengol admitió que se han cometido algunos errores pero resaltó que la respuesta ha sido "poner orden con los valores socialistas". Expresó que el PSOE, con más de 146 años de historia, sigue comprometido con transformar la vida de la ciudadanía, sustentado en la igualdad, la solidaridad y la justicia social.
Además, defendió que a pesar de las dificultades internas, no aceptarán "lecciones de corrupción" provenientes del PP. Como ejemplo, recordó que Vicent Marí, presidente del Consell d'Eivissa, es el único político que debe rendir cuentas judiciales en esta materia en el archipiélago. "Que cada uno apechugue con su presente y su futuro. Yo estoy orgullosa del presidente y del futuro del PSOE", afirmó.
Críticas dirigidas al gobierno actual y sus alianzas
Armengol aprovechó para criticar duramente la gestión de Marga Prohens, su sucesora en la presidencia del Govern, a quien acusó de gobernar con el apoyo de la "extrema derecha" y de implementar un discurso ultraliberal y deshumanizado. "Se ríen mucho, se hacen los simpáticos... Pero lo que se mide no es si vas bien vestido o maquillado, sino las políticas que haces cuando gobiernas", reprochó.
Cuestionó la falta de un gobierno serio que analice adecuadamente la situación real y que se posicione coherentemente en asuntos internacionales, preguntando cuántas veces se ha escuchado a Prohens manifestar su rechazo a las políticas de Netanyahu.
Sobre la relación del PP con Vox, la calificó como una "alianza ultra" que ha establecido una "prioridad nacional" basada en la capacidad económica de las personas. Además, acusó a ambas formaciones de coincidir en numerosos aspectos, afirmando que "el PP no necesita a Vox para hacer barbaridades, porque son exactamente lo mismo".
Asimismo, expresó su desacuerdo con la llamada "segunda balearización" del archipiélago, concepto que alude a la urbanización desmedida y la turistificación. Recordó que ya en la época del gobierno de Cañellas se buscaba convertir Balears en una segunda residencia europea para unos pocos, cuya principal preocupación es el beneficio económico basado en la propiedad del suelo y la expansión urbanística.
Finalmente, Armengol criticó la gestión actual en diferentes áreas: la escasez de vivienda pública, la ausencia de límites en los precios de los alquileres, el impacto de las viviendas vacacionales, la administración de la sanidad pública, la masificación turística, los problemas de tráfico, la negativa a la condonación de deuda y la oposición a una reforma del sistema de financiación autonómica.
Concluyó llamando a una actitud valiente y firme para equilibrar el crecimiento entre residentes y turistas, así como para preservar el paisaje de Balears para las futuras generaciones.