Izan, niño con daño cerebral, recorre de Vigo a Santiago desafiando la inmovilidad

Izan junto a su padre. TELECINCO
Izan junto a su padre. TELECINCO
  1. El camino de Izan Castro
  2. Fecha y comienzo del reto
  3. Una superación constante
  4. La importancia del ejercicio

Entre quienes han decidido enfrentar con valentía las dificultades físicas y emprender el camino de Santiago, se encuentra Izan Castro, un niño de 13 años que, pese a su daño cerebral, ha decidido no dejarse vencer por la inmovilidad que lo limita. Su determinación lo ha llevado a recorrer la ruta desde Vigo hasta la ciudad gallega.

Su aventura comenzó el 20 de julio, acompañado por su padre y un grupo de DisCamino, una ONG dedicada a apoyar a personas con discapacidad para que puedan afrontar y completar este desafío deportivo tan especial.

El origen de sus problemas motrices se remonta a un parto complicado que Izan sufrió. Según comentó su padre Iván a Informativos Telecinco, tras aquel nacimiento “no movía los brazos ni abría tampoco las manos, estaba completamente rígido”.

El camino de Izan Castro

Los médicos y especialistas no tenían expectativas demasiado alentadoras para Izan, ya que inicialmente carecía de movilidad corporal, aunque tampoco había un diagnóstico definitivo “al 100 %”. Iván relata que, en su entorno, a menudo se habían imaginado lo peor, pero ellos se negaban a resignarse.

Con mucho esfuerzo y a base de un trabajo constante, el niño ha logrado progresar notablemente tras realizar ejercicios muy exigentes desde que era bebé. Su padre lo reconoce con orgullo: “Al final ya lo ves ahora que a base de trabajo, esfuerzo y sus ganas logró mejorar”.

Fecha y comienzo del reto

Aunque no puede disfrutar jugando como otros niños, Izan asiste al IES Santa Irene de Vigo, donde encuentran las herramientas necesarias para que pueda estudiar adecuadamente. Iván explica que en otros colegios “lo subestimaron” y les aconsejaron que lo enviaran a un centro especial, algo que consideró una vulneración de sus derechos.

El motivo de estas recomendaciones fue que, en ocasiones, Izan "se olvida de cosas o le da un espasmo". Sin embargo, sus padres defienden que, pese a la discapacidad, él “habla y hace las cosas a su manera, pero se expresa, comprende, sabe leer...”. Para ellos, lo importante es que “tenga mucha capacidad”.

Una superación constante

Iván comparte una reflexión valiosa sobre la condición de su hijo: “Hay que pulir siempre lo que vale la pena, no perder el tiempo en fijarnos en lo que no la vale”. Esta actitud ha impulsado a la familia a iniciar este importante desafío, cuyo destino final es Santiago de Compostela, completando una aventura que se extiende por cinco días.

El proyecto nació después de que descubrieran DisCamino, organización que propone actividades para personas con discapacidad. Fue entonces cuando Izan aceptó probar el uso de la bicicleta y más tarde la handbike, que es el vehículo que ha empleado para avanzar en esta peregrinación.

La importancia del ejercicio

Los padres de Izan ya tenían la costumbre de hacer alguna ruta anual del Camino de Santiago, y en 2026 decidieron incluir en esta tradición al pequeño. “Siempre hay que hacer deporte y ejercitar rehabilitación para él”, asegura Iván.

Además, el padre observa que esta experiencia ha aportado mucho a Izan, sirviendo para su mejora y ánimo. Reconoce que esta iniciativa es solo otro reto más en la vida del niño y que, sin duda, vendrán otros por delante.