África gana 10 años de esperanza de vida gracias a avances en salud

África gana 10 años de esperanza de vida gracias a avances en salud

Cuando pensamos en medir el avance de una sociedad, aparecen indicadores como el PIB, el nivel de empleo, la tenencia de viviendas o el ingreso medio nacional. Sin embargo, al estar a solas y hacer un balance personal, la métrica más valiosa suele ser el número de años que alguien puede vivir en este mundo con salud y calidad.

El informe anual de la OMS de 2026 presentó datos valiosos derivados de un estudio que examinó las tasas de mortalidad en África entre 2000 y 2019. Según estos análisis, el continente africano ha experimentado un aumento notable: la esperanza de vida promedio se extendió en 10 años, y la esperanza de vida saludable creció 9 años en ese lapso.

En el año 2000, la expectativa era que una persona en África mantuviese una vida saludable hasta los 46 años, ya que después comenzaban a manifestarse enfermedades y discapacidades. Para 2019, esta cifra subió a aproximadamente 55 años, lo que refleja un cambio considerable en la calidad de vida.

  1. Cambios en la longevidad africana
  2. Factores tras el aumento en la esperanza de vida
  3. Desafíos y situaciones críticas en el período estudiado

Cambios en la longevidad africana

Para 2019, la esperanza de vida promedio llegó a los 64 años, aunque algunos países como Argelia y Túnez registraron valores superiores, equiparables incluso a ciertos estados de Estados Unidos. Este crecimiento pone en evidencia el progreso significativo en la salud de la región.

Una gran parte de este logro se atribuye a la disminución de la mortalidad infantil, ya que la muerte temprana influye drásticamente en las estadísticas de esperanza de vida. Los avances en salud materno-infantil han sido cruciales para que más niños puedan superar los cinco años y vivir de manera saludable en su infancia.

Factores tras el aumento en la esperanza de vida

Aun cuando el avance médico ha mejorado de forma general, gran parte del aumento en la longevidad se relaciona con el control de enfermedades concretas como la tuberculosis, la malaria y el VIH. El incremento en el acceso a medicamentos antirretrovirales contra el SIDA ha sido especialmente determinante para este progreso.

Además, la probabilidad de que los niños crezcan con ambos padres vivos y activos ha mejorado notablemente, lo que contribuye a que las familias estén más unidas y los adultos puedan seguir siendo activos productivamente por más tiempo. Este aspecto fortalece no solo la unidad familiar, sino también el tejido social en las comunidades.

Desafíos y situaciones críticas en el período estudiado

Es importante señalar que este avance en la longevidad sucede en paralelo a múltiples dificultades. África vivió durante estos años conflictos bélicos en países como Sudán, Somalia, República Democrática del Congo, Libia y Angola. También enfrentó hambrunas, como la del este del continente en 2011, crisis económicas similares a la de Zimbabue en 2009 y brotes epidémicos como el Ébola.

Por si fuera poco, insurgencias en el Sahel y desestabilizaciones políticas, especialmente en el oeste africano, complicaron el camino hacia la mejora de la salud pública, mostrando la resistencia del continente ante circunstancias muy adversas.