Descubren cambios en la médula que abren nuevas puertas contra el mieloma múltiple

Miguel Cócera, Isabel Calvo, Felipe Prósper, Itziar Cenzano y Lorea Campos, del Grupo de Hematología Traslacional del Cima Universidad de Navarra
Miguel Cócera, Isabel Calvo, Felipe Prósper, Itziar Cenzano y Lorea Campos, del Grupo de Hematología Traslacional del Cima Universidad de Navarra
  1. Microambiente y mieloma múltiple
  2. Secuenciación de ARN unicelular
  3. Respuesta inflamatoria y terapias

Microambiente y mieloma múltiple

El mieloma múltiple es un cáncer de la sangre que se caracteriza por el crecimiento descontrolado de células plasmáticas en la médula ósea. Aunque los tratamientos han mejorado y han incrementado la supervivencia, la enfermedad sigue siendo incurable y la mayoría de pacientes sufren recaídas. Por eso, expertos del Cima insisten en la urgencia de desarrollar terapias más potentes.

Un grupo de investigadores del Cima y la Clínica Universidad de Navarra ha descubierto modificaciones en el entorno óseo que podrían ser vitales en la evolución del mieloma. La doctora Isabel Calvo señala que las células cancerosas no actúan aisladas, sino que están rodeadas por células que favorecen su crecimiento y supervivencia. Entender estos cambios es clave para avanzar en tratamientos innovadores.

Este trabajo, realizado dentro del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra, analiza cómo el microambiente óseo se transforma desde etapas iniciales asintomáticas, conocidas como gammapatía monoclonal de significado indeterminado (MGUS), hasta la aparición del mieloma activo. Los investigadores han puesto especial atención en dos tipos celulares esenciales: las células endoteliales, que forman vasos sanguíneos, y las células madre mesenquimales, responsables de la reparación y mantenimiento del hueso.

Secuenciación de ARN unicelular

Para detectar estos cambios, el equipo combinó el estudio de muestras clínicas con modelos preclínicos que simulan el avance natural de la enfermedad. Usaron la técnica de secuenciación de ARN unicelular para investigar la actividad genética de las células a lo largo del tiempo.

Los resultados revelan que las células endoteliales muestran signos de estrés desde las fases iniciales. Cuando la enfermedad progresa, estas células impulsan la formación de nuevos vasos, lo que ayuda a la expansión del tumor. En paralelo, las células madre mesenquimales pierden pronto su capacidad de formar hueso, un factor que contribuye directamente a las lesiones óseas típicas del mieloma. Estos hallazgos han sido publicados en la revista Nature Communications.

Respuesta inflamatoria y terapias

Los científicos también identificaron un mecanismo común en ambos tipos celulares: la activación de una respuesta inflamatoria mediada por interferón, una molécula crucial en la regulación del sistema inmunitario. Esta señal aparece en las etapas avanzadas de la enfermedad, tanto en pacientes como en modelos experimentales, destacando su importancia para el desarrollo de nuevos tratamientos más efectivos contra el mieloma.

Un dato clave es que estas alteraciones no son definitivas. Con el tratamiento estándar (bortezomib, lenalidomida y dexametasona), la firma inflamatoria desaparece, las células endoteliales vuelven a un estado funcional normal y las mesenquimales recuperan parte de su capacidad ósea.

Estos resultados amplían el conocimiento sobre el mieloma múltiple y abren nuevas vías para enfocar terapias que ataquen tanto al tumor como al microambiente que lo sostiene. El estudio ha sido financiado por varias entidades públicas y privadas, entre ellas la Unión Europea, el Ministerio de Ciencia e Innovación y diversas fundaciones de apoyo al cáncer.