"Pesar" y "preocupación" por la no financiación de tratamientos en Alzheimer

Cuidado de personas mayores.
  1. Declaraciones del presidente de la SEN
  2. Implicaciones de la no financiación
  3. Efectos sociales y éticos
  4. Petición de reconsideración

Declaraciones del presidente de la SEN

El doctor Jesús Porta-Etessam, quien dirige la Sociedad Española de Neurología (SEN), ha manifestado su "profundo pesar" y una gran "preocupación" tras conocerse que el Ministerio de Sanidad ha decidido no financiar dos tratamientos novedosos para el Alzheimer. La discusión de estos medicamentos tuvo lugar en la más reciente sesión de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM).

En un comunicado realizado junto a la doctora Raquel Sánchez-Valle, responsable del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN, se destaca el lamento por la falta de aprobación del Sistema Nacional de Salud (SNS) para financiar los fármacos lecanemab y donanemab, indicados para fases iniciales del Alzheimer.

Implicaciones de la no financiación

La decisión adoptada restringe el acceso a estas terapias a quienes puedan obtenerlas mediante prescripción privada, explicó Porta-Etessam, señalando que ambos medicamentos ya cuentan con la autorización para su comercialización en la Unión Europea tras la evaluación realizada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) en cuanto a su seguridad y eficacia.

Estas terapias también cuentan con respaldo en otros países. Por ejemplo, en Estados Unidos están disponibles desde hace tres años y se dispone de información que confirma tanto la seguridad como la satisfacción entre los pacientes tratados en la práctica clínica diaria. El presidente de la SEN enfatizó que la resolución de la CIPM "tiene implicaciones clínicas importantes", ya que significa negar un tratamiento avalado por la EMA a pacientes que podrían beneficiarse de un retraso en la evolución de la enfermedad.

Efectos sociales y éticos

El hecho de que estos tratamientos sólo puedan adquirirse por la vía privada genera una barrera económica que, según Porta-Etessam, contraviene el principio de equidad del SNS. Esta situación origina disparidades inaceptables basadas en la capacidad económica de cada persona y su entorno familiar. Además, va en contra de los principios de universalidad y cohesión que rigen el sistema sanitario público, introduciendo un dilema ético para los profesionales al momento de hacer recomendaciones.

Asimismo, el presidente de la SEN mencionó el documento de consenso que elaboró el Grupo de Estudio de Conducta y Demencias, el cual ofrece pautas para un uso correcto de estos fármacos en la práctica clínica. Implementar estos tratamientos de forma organizada podría mejorar los procesos diagnósticos y fortalecer las redes asistenciales especializadas, lo que beneficiaría no solo a quienes reciban los medicamentos sino también a todos los pacientes con sospecha o diagnóstico de deterioro cognitivo.

Petición de reconsideración

Excluir estas opciones terapéuticas del SNS frena la modernización de la atención pública a la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, limita la formación profesional especializada, que se imparte principalmente en centros públicos, y dificulta la investigación en esta área tan importante.

Por estas razones, Porta-Etessam hizo un llamamiento a la ministra de Sanidad, Mónica García, y al secretario de Estado, Javier Padilla, para que reconsideren esta decisión. También extendió esta petición a los miembros de la CIPM y a las comunidades autónomas, buscando una revisión que permita el acceso equitativo y mejorado a estos tratamientos.