Señala que la hiperhidrosis puede originarse en el sistema nervioso

Experta destaca los tratamientos avanzados en hiperhidrosis axilar, que puede reducirse hasta en un 70%
  1. Descubrimiento genético en la hiperhidrosis
  2. Nuevas perspectivas sobre el origen de la enfermedad
  3. Implicaciones terapéuticas del estudio

Descubrimiento genético en la hiperhidrosis

Investigadores de Johns Hopkins Medicine, en Estados Unidos, han identificado un factor genético relacionado con la hiperhidrosis idiopática primaria, una condición crónica caracterizada por sudoración excesiva. Este hallazgo aporta pruebas sólidas que sugieren que este trastorno podría tener un origen en el sistema nervioso, lo que abre la posibilidad de desarrollar terapias más específicas.

El estudio, que cuenta con financiación gubernamental estadounidense y ha sido publicado en la revista 'Science Advances', revela que ciertas variantes poco comunes del gen SCN10A son responsables de la hiperactividad en las vías nerviosas encargadas de controlar la sudoración. Este gen codifica un canal de sodio conocido como NaV1.8.

Nuevas perspectivas sobre el origen de la enfermedad

Estos descubrimientos desafían la idea tradicional que considera la hiperhidrosis primaria como un trastorno exclusivo de las glándulas sudoríparas. La evidencia obtenida ofrece un nuevo enfoque para abordar el problema desde la función nerviosa, y plantea la posibilidad de tratamientos personalizados más efectivos.

El autor principal del estudio, el doctor Malcolm Brock, profesor de cirugía en la Facultad de Medicina de Johns Hopkins, destaca que esta condición afecta entre el 2% y el 5% de la población, pero aún se conoce poco sobre ella. Durante mucho tiempo, se ha atribuido la hiperhidrosis a un problema de las glándulas sudoríparas. Sin embargo, sus investigaciones muestran que en ciertos pacientes el origen está en los nervios que regulan la sudoración, proporcionando una explicación biológica y un nuevo camino para terapias mejores.

Implicaciones terapéuticas del estudio

La hiperhidrosis primaria provoca sudoración excesiva que sobrepasa la necesidad del cuerpo para regular su temperatura. Comúnmente afecta manos, pies, axilas y rostro, y genera dificultades en el trabajo y las relaciones sociales, afectando la calidad de vida. A pesar de que existen tratamientos, muchos pacientes solo consiguen un alivio parcial.

Para avanzar en la comprensión del trastorno, el equipo analizó datos genéticos de diversas familias con antecedentes hereditarios. Descubrieron que casi el 20% presentaba variantes raras en el gen SCN10A, siendo esta la señal genética más significativa detectada en el estudio.

Además, al modificar genéticamente ratones para portar esta variante, los animales manifestaron sudoración excesiva, replicando el síntoma humano y evidenciando la relación directa de la mutación con la enfermedad. Se comprobó que el canal NaV1.8 está presente en las células nerviosas simpáticas que regulan la producción de sudor, y que dicha variante eleva la actividad de estas células.

Brock subraya que la mutación incrementa la intensidad de las señales nerviosas que inducen la sudoración, lo que identifica un objetivo concreto para futuros medicamentos. Los investigadores observaron que la sudoración elevada en los ratones podía disminuir mediante fármacos que inhiben los canales de sodio, muchos de los cuales ya se emplean clínicamente para tratar la hiperhidrosis.

Estos avances podrían explicar por qué algunos pacientes no responden a tratamientos enfocados solo en las glándulas sudoríparas. Los resultados sugieren que este trastorno no tiene una única causa y que entender las diferencias subyacentes es clave para mejorar las terapias.

Este trabajo representa un paso relevante hacia la medicina personalizada en hiperhidrosis y podría ayudar en la comprensión de otros trastornos del sistema nervioso autónomo. Se prevé que los próximos estudios validen estos hallazgos en tejidos humanos y evalúen nuevas terapias dirigidas.