La grasa corporal, mejor indicador que el IMC para la salud reproductiva masculina

La grasa corporal, mejor indicador que el IMC para la salud reproductiva masculina

Un estudio amplio realizado con más de mil hombres en Dinamarca ha señalado que el porcentaje de grasa corporal puede ser un indicador más preciso de la salud reproductiva masculina que el índice de masa corporal (IMC).

La investigación, publicada en la revista Human Reproduction, mostró que un mayor porcentaje de grasa está vinculado a recuentos más bajos de espermatozoides y a cambios en el balance hormonal, incluyendo la testosterona. Esto se observó incluso en hombres con un IMC considerado normal pero con un nivel alto de grasa corporal.

El doctor Nis Brix, profesor asociado en la Universidad de Aarhus y principal investigador del estudio, comenta que los hombres con un porcentaje elevado de grasa suelen tener un menor recuento de espermatozoides, además de un volumen de semen reducido y menor concentración de espermatozoides. El porcentaje de grasa corporal resultó ser un mejor indicador de estas alteraciones que el IMC o la relación cintura-estatura.

  1. Importancia del porcentaje de grasa corporal
  2. Metodología del estudio
  3. Resultados y hallazgos clave
  4. Implicaciones para la fertilidad masculina
  5. Futuros estudios y proyectos

Importancia del porcentaje de grasa corporal

Aunque el IMC se ha usado tradicionalmente para evaluar el sobrepeso y la obesidad, no diferencia entre masa grasa y masa muscular, lo que puede llevar a malinterpretaciones. Por ejemplo, dos hombres con el mismo IMC pueden tener cantidades muy distintas de grasa corporal.

El porcentaje de grasa corporal se midió en este estudio con un dispositivo de bioimpedancia, que utiliza una corriente eléctrica suave para estimar la composición corporal, incluyendo grasa, agua y masa muscular.

Metodología del estudio

Los datos provienen del Estudio de Programación Fetal de la Calidad del Semen (FEPOS), que involucra a hombres jóvenes daneses. De los casi 5700 invitados, participaron 1058 hombres de alrededor de 18 años. Se tomaron medidas como el IMC, relación cintura-estatura, porcentaje de grasa, además de muestras de semen y sangre.

Los investigadores clasificaron el porcentaje de grasa corporal en cuatro grupos: bajo (menos del 8%), normal (8-19%), alto (20-24%) y muy alto (25% o más).

Resultados y hallazgos clave

En comparación con quienes tenían un porcentaje normal de grasa, los hombres con niveles altos mostraron una disminución de alrededor del 23% en el recuento de espermatozoides; los que tenían un porcentaje muy alto registraron un descenso del 15%. También observaron niveles hormonales alterados, incluyendo menos testosterona y globulina fijadora de hormonas sexuales, y mayores niveles de hormona luteinizante y estradiol.

Aunque el volumen y la concentración del semen tendieron a ser menores, esas diferencias no fueron estadísticamente relevantes. No se vieron patrones claros en la motilidad, morfología o volumen testicular.

Implicaciones para la fertilidad masculina

Una reducción en el conteo de espermatozoides de entre 15 y 23% puede ser significativa en términos de salud reproductiva, especialmente para aquellos con calidad de semen ya cercana al límite establecido por la Organización Mundial de la Salud.

Comparando el porcentaje de grasa con el IMC mediante desviaciones estándar, se encontró que un aumento en la grasa corporal afecta más negativamente el recuento de espermatozoides que un aumento similar en el IMC, incluso en hombres con peso normal según el IMC.

Esto indica que mantener una buena composición corporal, y no solo un peso adecuado, es clave para la fertilidad masculina. Además, medir el porcentaje de grasa puede ayudar a detectar problemas que pasarían desapercibidos si solo se usa el IMC.

Futuros estudios y proyectos

Se espera que nuevas investigaciones verifiquen estos hallazgos en diferentes poblaciones, enfocándose especialmente en hombres con un IMC normal pero un porcentaje de grasa elevado. El objetivo es entender mejor cómo la grasa corporal afecta la fertilidad y desarrollar estrategias que ayuden a mejorar la salud reproductiva.

Actualmente, el proyecto BIOSFER reúne datos sobre salud reproductiva de más de 2,400 hombres de Dinamarca y Noruega para continuar estudiando estas relaciones y ampliar el conocimiento en este campo.