Nuevo modelo asistencial integrado para mejorar el tratamiento del cáncer de mama precoz
En España se presentan cada año alrededor de 38.000 nuevos casos de cáncer de mama, la mayoría detectados en etapas tempranas. Sin embargo, dos de cada tres pacientes con alto riesgo aún enfrentan la posibilidad de recaídas. Para mejorar esta situación, la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA), la Fundación ECO y Novartis han lanzado el Proyecto PAI, un modelo asistencial integrado que busca optimizar el tratamiento y seguimiento del cáncer de mama precoz.
Este proyecto busca coordinar todas las fases del proceso asistencial, desde el diagnóstico hasta los cuidados posteriores, con el fin de mejorar la salud y el bienestar de las pacientes, además de hacer más eficiente el sistema sanitario. El enfoque del PAI sitúa a la paciente como eje central, promoviendo una atención personalizada que incluye la toma de decisiones compartida y el apoyo psicológico desde el principio.
Modelo asistencial PAI
El PAI se concibe como una herramienta esencial para avanzar hacia una atención basada en el valor, enfocándose en aspectos clave para la paciente como la calidad de vida, su experiencia y los resultados en salud más allá del tratamiento. Este modelo integra la coordinación entre especialidades como fundamento para abordar el cáncer de mama precoz de manera eficiente y cohesiva.
El pionero en presentarlo, el oncólogo médico del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, Pablo Tolosa, señala que la gran ventaja radica en organizar la atención alrededor de las necesidades individuales, permitiendo un seguimiento adaptado a cada caso y reduciendo la fragmentación asistencial mediante una toma de decisiones más ágil y consensuada.
Fases del PAI
El proyecto se estructura en tres etapas claras: diagnóstico, plan terapéutico y seguimiento integral. Esta organización del recorrido asistencial garantiza una atención continua y fluida entre los distintos niveles del sistema sanitario, facilitando la comunicación y coordinación multidisciplinar.
Este esquema busca optimizar procesos y disminuir las desigualdades en el tratamiento, asegurando resultados más favorables para las pacientes y una mejor gestión de los recursos, lo que contribuye a la sostenibilidad del sistema sanitario a largo plazo.
Impacto en los resultados
El presidente de SECA, Víctor Reyes, enfatiza que el PAI representa una herramienta estratégica para afrontar los desafíos clínicos y organizativos pendientes en el manejo del cáncer de mama precoz. Subraya que el modelo no solo contempla resultados clínicos, sino también la calidad de vida, el apoyo emocional, la información que recibe la paciente y su participación activa en la toma de decisiones.
Rafael López, vicepresidente de la Fundación ECO, añade que un modelo integrador debe establecer gobernanza clara, vías de acceso y protocolos actualizados con un manejo multidisciplinar que garantice continuidad asistencial y decisiones compartidas. Esto contribuye a la eficiencia del sistema evitando duplicidades y consultas innecesarias y mejorando el bienestar desde el inicio.
Innovaciones y medición
El PAI incluye avances organizativos y asistenciales, como la incorporación de PROMs (medidas reportadas por el paciente sobre resultados) y PREMs (medidas sobre experiencia del paciente). Estas herramientas permiten evaluar sistemáticamente los resultados clínicos, asistenciales y la experiencia, fomentando la mejora continua del servicio.
Además, el modelo aborda la vigilancia activa tras el tratamiento, la detección temprana de recaídas, el control de efectos adversos, la monitorización de la adherencia al tratamiento y la gestión del impacto en la calidad de vida. Según Lupe Martínez, directora médica de Novartis, el éxito del abordaje radica en integrar terapias innovadoras dentro de un sistema ágil y coordinado, que priorice la personalización, equidad y el bienestar a largo plazo de la paciente.